EL INFORMÁTICO FELIZ
O
COMO
LIARSE CON UN ORDENADOR
por
ARTURO
ROBSY
-Primer aviso
LAS
LEYES QUE GOBIERNAN LA INFORMÁTICA
LEYES DE MURPHY
===============
1. Si algo puede fallar, fallará.
2. Si hay la posibilidad de que algunas cosas fallen, la que
causará más daño será la primera.
3. Si algo no puede fallar, lo hará a pesar de todo.
4. Si se aprecia que existen cuatro posibles maneras de que
algo pueda fallar, y se soslayan, en seguida se desarrollará una quinta para la
que no se está preparado.
5. Por sí mismas, las cosas tienden a ir de mal en peor.
6. Si algo parece que
va bien, es obvio que se ha pasado algo por alto.
7. La Naturaleza siempre esta del lado del fallo oculto.
8. La Naturaleza es perra.
77. Los únicos productos que no funcionarán en tu ordenador son
los únicos que verdaderamente necesitas.
COMENTARIO DE O'TOOLE A LAS LEYES DE MURPHY
===========================================
Murphy era un optimista.
TEOREMAS DE GINSGBERG
=====================
1. No puedes ganar.
2. No puedes desempatar.
3. Y tampoco puedes abandonar el juego.
SEGUNDO COROLARIO DE FORSYTH'S A LAS LEYES DE MURPHY
====================================================
En el momento en que ves la luz al final del túnel, se te cae
el techo encima.
LEY DE WEILER
=============
Nada es imposible para el hombre que no tiene que hacerlo por
sí mismo.
LEYES DE LA PROGRAMACION DE ORDENADORES
=======================================
1. Cualquier programa, cuando funciona, ya es obsoleto.
2. Cualquier programa cuesta más y dura más cada vez que se
ejecuta.
3. Si un programa es útil, deberá ser modificado.
4. Si un programa no es útil, deberá ser documentado.
5. Cualquier programa tiende a expandirse hasta llenar toda la
memoria disponible.
6. El valor de un programa es inversamente proporcional al peso
de sus "outputs"
7. La complejidad de un programa crece hasta que excede la
capacidad del programador que debe mantenerlo.
LEY DE PIERCE
=============
IN ANY COMPUTER SYSTEM, THE MACHINE WILL ALWAYS
MISINTERPRET, MISCONSTRUE, MISPRINT, OR NOT EVALUATE ANY MATH OR SUBROUTINES OR
FAIL TO PRINT ANY OUTPUT ON AT LEAST THE FIRST RUN THROUGH. (Porque la informática se
expresa en inglés de forma habitual. Vaya entrenándose)
COROLARIO A LA LEY DE PIERCE
============================
Cuando un compilador
acepta un programa sin error, en su primera pasada, seguro que el programa no
hace lo que se desea.
ADICION A LAS LEYES DE MURPHY
=============================
En la naturaleza nada es siempre correcto. En consecuencia, si
todo fuera bien... algo estaría equivocado.
LEY DE BROOK
============
Si a la primera no funciona, transforma tu juego de datos.
LEY DE GROSCH
=============
El poder de tu ordenador aumenta proporcionalmente a la raíz
cuadrada de su coste
GOLUB'S LAWS OF COMPUTERDOM
===========================
1. Los objetivos borrosos se usan para evitar el estorbo de
estimar los costes correspondientes.
2. Un proyecto mal planeado tarda tres veces más de lo
esperado; un proyecto meticulosamente planeado tarda solo el doble.
3. El esfuerzo requerido para el método justo se incrementa
geométricamente con el tiempo.
4. Los equipos de programación detestan los informes de
progresos semanales porque reflejan vivamente lo poco que progresan.
LEY DE OSBORN
=============
Las variables no varían; las constantes si.
LEYES DE GILB SOBRE LA INEXACTITUD
==================================
1. Los ordenadores son inexactos; los humanos, más.
2. Cualquier sistema que dependa de la exactitud humana es
inexacto.
3. Los errores indetectables son infinitos en variedad, en
contraste con los detectables que, por definición, son limitados.
4. La inversión en exactitud se incrementará hasta que exceda
al probable costo de los errores o hasta que alguno insista en trabajar en
serio.
POSTULADOS DE TROUTMAN
======================
1. La blasfemia es el único lenguaje entendido por todos los
programadores.
2. No se descubrirá el más nocivo error hasta que el programa
lleve en producción seis meses.
3. Las tarjetas de fichas que en modo alguno puedan ser
trucadas, lo serán.
4. Las cintas intercambiables no lo son.
Y las dos que siguen se las dejamos en inglés, para que sepa lo
que llega a sufrir un informático aún en los asuntos más triviales:
5. IF THE INPUT EDITOR HAS BEEN DESIGNED TO
REJECT ALL BAD INPUT, AN INGENIOUS IDIOT WILL DISCOVER A METHOD TO GET BAD DATA
PAST IT.
6. IF A TEST
INSTALLATION FUNCTIONS
PERFECTLY, ALL SUBSEQUENT SYSTEMS WILL MALFUNCTION.
LEY DE LA ENTOMOLOGIA
INFORMATICA DE LUBARSKY
=============================================
Siempre hay un error (bug) mas.
SEGUNDA LEY DE WEINBERG
=======================
Si los constructores construyeran los edificios del modo en que
los programadores escribieron los programas, entonces el primer pájaro
carpintero hubiera destruido la civilización.
LEY DE GUMPERSON
================
La probabilidad de
que algo suceda esta en relación
inversa a lo deseado.
LEY DE GUMMIDGE
===============
La acumulación de experiencia varía en relación inversa al
numero de declaraciones entendidas por el publico en general.
PRIMERA LEY DE ZYMURGY SOBRE LA EVOLUCION DE SISTEMAS DINAMICOS
===============================================================
Una vez abres una lata de gusanos, el único modo de volverlos a
meter es usar una lata mayor (los viejos nunca mueren, solo se desarrollan en
latas mayores).
LEY DE HARVARD, APLICADA A LOS ORDENADORES
==========================================
Bajo las condiciones
más rigurosamente controladas de presión, temperatura, volumen, humedad y otras
variables, el ordenador hará lo que le
de la gana.
LEY DE SATTINGER
================
Funciona mejor si lo conectas.
LEY DE JENKINSON
================
No funcionará.
APROXIMACION AL POSTULADO DE HORNER
===================================
La experiencia varía en relación directa con el equipo que se
estropea.
LEY DE KEOPS
============
Nunca se construye nada sobre planos o con presupuesto
REGLA DE PRECISION
==================
Cuando te acercas a la solución de un problema siempre ayuda si
sabes la respuesta.
SEPTIMA EXCEPCION DE ZYMURG A LA LEY DE MURPHY
==============================================
Cuando llueve, te mojas.
LEYES DE PUDDER
===============
1. Todo lo que empieza bien acaba mal.
2. Todo lo que empieza mal acaba peor.
REGLA DE WESTHEIMER
===================
Para estimar el tiempo que toma hacer una tarea: Estima el
tiempo que piensas que durará, mutiplícalo por dos y cambia la unidad de medida
a la siguiente unidad más alta. Por tanto pon dos días para una hora de tarea.
TEOREMA DE STOCKMAYER
=====================
Si parece fácil, es duro. Y si parece duro, está malditamente
cerca de lo imposible.
COROLARIO DE ATWOODS
====================
No se pierden los libros al prestarlos excepto aquellos que
querías conservar especialmente.
TERCERA LEY DE JOHNSON
========================
Si te falta un número de cualquier revista, será el que
contiene el artículo, explicación o instalación, que estabas mas ansioso por
leer.
COROLARIO A LA TERCERA LEY DE JOHHNSON
=======================================
Ya sea que te falte, lo hayas perdido o tirado, que sea de tus
amigos.
LEY DEL HARPER'S MAGAZINE
=========================
Nunca se encuentra el artículo hasta que se reemplaza.
LEY DE BROOKE
=============
Incorporar potencia a un software anticuado lo retrasa más.
CUARTA LEY DE FINAGLE
=====================
Una vez estropeado un trabajo, cualquier cosa hecha para
mejorarlo sólo lo empeorara.
REGLA DE FEATHERKILE
====================
Cualquier cosa que hiciste, es lo que planeaste.
LEY DE FLAP
===========
De todo objeto inanimado, independientemente de su posición,
configuración o propósito, se puede esperar que actúe en cualquier momento de
forma totalmente inesperada, ya sea por razones totalmente oscuras o
completamente misteriosas.
LEY DE MIKIE DE LA ULTIMA RECONCILIACION
========================================
La vida es dura, pero me gusta.
NOTA: Las anteriores y sabias sentencias no son atribuibles a
la pluma del autor: han dado ya varias veces la vuelta al mundo, demostrando,
en todos los casos, su incuestionable veracidad.
-Segundo Aviso:
CÓMO
SE COMUNICAN LOS INFORMÁTICOS ENTRE SÍ
Los informáticos, aunque perfectamente capaces de hablar en su
jerga, prefieren comunicarse por escrito, a veces declarando como variable el
nombre propio. Supongamos que usted es una persona normal que quiere decirle a
Antonio que si es buena la película «El silencio de los corderos». Coge el
teléfono y se lo pregunta. Asunto concluido.
Un informático no funciona así. Cierto que también coge el
teléfono, pero para conectarlo al ordenador. Luego marca el número de un BBS
(Tablón de anuncios electrónico o Bulletin Board System) y le teclea la cosa a
Antonio. Así:
DE: Arturo
Robsy
A : Antonio
Gómez
SOBRE: Corderos
Oye, Antonio, ¿es buena El Silencio de los Corderos?
Un saludo.
Al cabo de unas horas, o de unos días, cuando vuelve a llamar a
ese BBS, puede encontrarse con la respuesta:
DE: Antonio
Gómez
A : Arturo
Robsy
RESP. PARA: Corderos
Demasiada lana.
Un saludo.
Además, quizá se de el caso de que al informático en cuestión
ya se le haya olvidado la pregunta que hizo a su amigo, con lo que quedará muy
preocupado pensando, durante horas si es preciso, en lo que quiere decir
Antonio con eso de «demasiada lana».
Pero así son los informáticos: gracias a sus maravillosas
máquinas, siempre encuentran la forma más difícil de hacer algo sencillo... Por
ejemplo, todos los BBS tienen una opción que se llama CHAT y que sirve para
charlar con el operador del sistema (SysOp, o System Operator) y, a veces,
entre los usuarios que estén conectados, a la vez, dentro del mismo ordenador,
revueltos con los componentes electrónicos pero diferenciados en parte.
Sucede entonces una conversación tecleada, mucho más lenta de
lo que es posible describir, pero extraordinariamente extensa: allá queden los
teléfonos de voz para gentes menos evolucionadas que no saben más forma de
comunicarse por escrito a distancia que las cartas o los faxes. Lógicamente,
telefónica gana con estos procedimientos modernísimos mientras que los
informáticos pagan a gusto por esta experiencia alucinante.
Cuando estaba terminando este libro, le dije a mi buen y madrileño
amigo Francisco Álvarez, encargado del +rea de Bromas de un BBS de la red Fido:
DE: Arturo
Robsy
A : Francisco
Alvarez
SOBRE: A
ver qué hay.
Tú, que estás en ello hasta el cuello, ¿por qué no me envías
algunas de las barbaridades que, sobre informática, se comentan en el área de
Bromas, Francisco?
Un saludo.
A lo que él repuso, de madrugada:
DE: Francisco
Álvarez
A : Arturo
Robsy
RESP. PARA: A ver
qué hay
¿Te van las Leyes de Murphy?
Un saludo.
Al día siguiente, yo:
DE: Arturo
Robsy
A : Francisco
Álvarez
SOBRE: Ya
las tengo
Ya las tengo.
Un saludo.
Este brillante diálogo se prolongó durante algunos días, hasta
que «subió» el texto que sigue un poco más abajo. Aviso que «subir» (upload) es
enviar por cable un fichero, mientras que «bajar» (download) es llevarse uno,
si las líneas lo permiten en ambos casos, porque nuestra querida Telefónica,
dicen las malas lenguas, todavía tiene en servicio centrales de los años
treinta.
Y el texto:
(97) Wed 8 Jul 92 17:41
By: Francisco Alvarez
To: All
Re: Hola a todos
St: Local
@MSGID: 2:341/15.7@FidoNet 5f119fd1
@PID: FM 2.01
* Forwarded from "Chistes y
Paridas"
* Originally by Simon Hernandez
Dalmau
* Originally to All
* Originally dated 1 Jul 1992,
23:06
Hola a todos!!!.
Soy nuevo en este área. Primero decir que me he encontrado con
cosas muy simpáticas aquí. Me encantó lo de los partes de accidentes y voy a
ver si mi padre me deja una cosa por el estilo que le vi una vez.
Bueno, para no aburrir, ahí va mi primer chiste (si me pegan no
cuento más, palabra).
¿En qué se diferencian un vendedor de coches usados y un
vendedor de ordenadores?
.
¡¡¡En que el primero sabe cuando miente!!!.
(Espero que no sea demasiado viejo).
Lo que voy a contar ahora no son chistes sino anécdotas reales
como la vida misma. Son verdaderas guindas de la informática.
Un cliente que se va a comprar un ordenador (un 386) mantiene
el siguiente diálogo con el vendedor:
- ¿Bueno, y este ordenador, es un SX o un DX?
- SX, DX, ¿qué mas da, si los dos son 386?
(fuerte ¿eh?, pues ahí va otro).
De esto hace años (no recuerdo cuantos). Era un cliente que se
iba a comprar un Sinclair QL (¿se acuerdan de él, el de los microdrives?):
- Oiga, ¿y qué ventaja tiene el QL sobre el AMSTRAD CPC?
- Es que el QL tiene un bit de paridad más fuerte... (!?!?!?)
(Otra joya , verdad?)
¡Ah!, por si alguien no lo habia adivinado, los dos vendedores
eran los únicos, preparadísimos, inenarrables, inconfundibles e inaguantables
vendedores estrella de El Corte Inglés.
Bueno, hasta otra...
Adeu...
... ARRRRRGGGHHH!!!! ... Tensión breaker, had to be done.
Blue Wave/RA v2.10
SEEN-BY: 341/8 10 13 15 19 20 21 23 26 27 28 32 346/4
---
* Origin: El punto gordo
(2:341/15.7)
(432) Wed 9 Sep 92 18:13
By: Francisco Alvarez
To: All
Re: Chiste informático..
St: Local
@MSGID: 2:341/15.7@FidoNet 7e91b90a
@PID: FM 2.01
* Forwarded from "Chistes y
Paridas"
* Originally by Jorge Pérez
* Originally to Javier Ascanio
* Originally dated 30 Aug 1992,
5:37
>
Y en esto que el diablo le responde:
> ...
> ...
>
...aaaaamiiiiiigoooooo......, es
que eso era una DEMO!
¡Eh!, muy bueno, de verdad
(8 (8
Aquí os mando algo sacado hace tiempo de alguna red (creo que
Internet). No sé si se ha puesto aquí, y si es así os pido disculpas. Por
cierto, originalmente estaba en inglés y lo he traducido yo mismo.
-------------- cut, cut, cut ---------------
P: ¿Cuántos tíos de IBM
hacen falta para cambiar una bombilla?
R: 100. Diez para hacerlo, y 90 para escribir el documento
número GC7500439-0001 (Utilidad del Sistema Multitarea de Fuentes
Incandescentes), del cual el 10% de las páginas contienen sólo "Página dejada
en blanco intencionadamente", y el 20% de las definiciones son de la forma
"Un ....... consiste en secuencias de caracteres no-blancos separados por
blancos".
%%%%%%%%%%%%%%%
"Hay dos formas de escribir programas sin errores. Sólo la
tercera funciona"
"Si alguien dice «Quiero un lenguaje de programación en el
que sólo necesite decir lo que quiero», dale una piruleta"
%%%%%%%%%%%%%%%
En su primer día como conductor de autobús, Maxey Eckstein
entregó una recaudación de 65 dólares. Al día siguiente fueron 67. El tercer
día, 62. Pero el cuarto día entregó más de 283.
-"¡Eckstein!", exclamó el cajero. "Esto es
fantástico. Esa ruta nunca dio tanto dinero. ¿Qué pasó?"
-"Bueno, después de tres días en aquella ruta, pensé que
así el negocio no prosperaría, así que me fui a trabajar a la calle catorce.
¡¡Oiga, esa calle es una mina!!"
%%%%%%%%%%%%%%%
Un programador es una persona que parece un experto preciso
sólo por ser capaz, después de innumerables perforaciones, de entregar una
lista infinita de respuestas incomprensibles, calculadas con precisión
micrométrica, de premisas vagas basadas en cifras discutibles tomadas de
documentos inacabables y hechas mediante instrumentos de precisión dudosa por
personas de dudosa fiabilidad y mentalidad cuestionable, para el simple
propósito de confundir a un desesperado departamento que fue lo suficientemente
desafortunado como para pedir la información en primer lugar.
--- IEEE Grid newsmagazine
%%%%%%%%%%%%%%%
El tacto es la habilidad
necesaria para decir que un hombre tiene una mente abierta cuando tiene un
agujero en la cabeza.
%%%%%%%%%%%%%%%
¡¡Enhorabuena!!. Ha comprado un aparato excelente que le dará
miles de años de funcionamiento sin problemas, excepto que usted lo destruya
mediante alguna típica maniobra de consumidor cabezahueca. Por ello le pedimos
que POR FAVOR, POR DIOS, LEA ESTE MANUAL DE USUARIO CUIDADOSAMENTE ANTES DE
DESEMPAQUETAR EL APARATO. USTED YA LO HA DESEMPAQUETADO, ¿NO?
LO HA DESEMPAQUETADO, LO HA ENCHUFADO, LO HA ENCENDIDO Y HA
ENREDADO CON LOS BOTONES, ¿NO? Y AHORA, SU HIJO, EL MISMO QUE UNA VEZ ECHO
SALSA EN SU VIDEO Y LO PUSO EN AVANCE RAPIDO ESTA TAMBIEN MANOSEANDO LOS
BOTONES.
¿VOY BIEN? Y USTED ESTA EMPEZANDO AHORA A LEER LAS
INSTRUCCIONES, ¿EH? TAMBIEN PODRIAMOS ROMPER DIRECTAMENTE ESTOS APARATOS EN LA
FABRICA ANTES DE ENVIARLOS, ¿SABE?
--- Dave Barry, "Read This First!"
%%%%%%%%%%%%%%%
(...)
Pero el más grande Pionero de la Electricidad fue Thomas
Edison, quien fue un brillante inventor a pesar del hecho de haber tenido poca
educación formal y haber vivido en New Jersey. El primer invento importante de
Edison en 1877, fue el fonógrafo, que pronto se pudo encontrar en miles de
hogares americanos, donde permaneció hasta 1923, cuando se inventaron los
discos. Pero el mayor logro de Edison llegó en 1879, cuando inventó la compañía
eléctrica. El diseño de Edison fue una brillante adaptación del simple circuito
eléctrico: la compañía manda electricidad por un cable al cliente, e
inmediatamente recupera la electricidad por otro, y luego (esta es la parte
brillante del invento) la vuelve a mandar al cliente otra vez.
Esto significa que una compañia eléctrica puede vender a un
cliente el mismo lote de electricidad miles de veces en un día sin que le
pillen, ya que pocos clientes se toman el tiempo de examinar de cerca su
electricidad.
En realidad, el último año en el que se produjo electricidad en
USA fue 1937; las compañías eléctricas han estado simplemente revendiéndola
desde entonces, y esta es la razón por la que tienen tanto tiempo para preparar
subidas de tarifas.
--- Dave Barry, "What is Electricity"
%%%%%%%%%%%%%%%
La probabilidad de que alguien te mire es proporcional a la
estupidez de lo que hagas.
%%%%%%%%%%%%%%%
Hay tres formas de conseguir que se haga algo: hacerlo tú
mismo, pagar a alguien para que lo haga, o prohibir a tus hijos hacerlo.
%%%%%%%%%%%%%%%
He aquí un experimento simple que le enseñará un principio
eléctrico muy importante. En un día fresco y seco, frote sus pies en una
alfombra, después meta la mano en la boca de un amigo y toque uno de sus
empastes. ¿Notó como su amigo se sacudió violentamente y gritó de dolor?
Esto nos muestra que la electricidad es una fuerza muy
poderosa, pero que no debemos usarla para dañar a otros a no ser que
necesitemos aprender una lección importante de electricidad.
%%%%%%%%%%%%%%%%
LOS LENGUAJES DE
PROGRAMACION MENOS CONOCIDOS
CAP. 17. SARTRE
Toma su nombre del fallecido filósofo existencialista. Sartre
es un lenguaje extremadamente inestructurado. Las sentencias en SARTRE no
tienen ningún propósito, simplemente están ahí, por lo que a los programas en
SARTRE se les permite definir sus propias funciones. Los programadores en
SARTRE tienden a ser aburridos y depresivos, y no son divertidos en las
fiestas.
%%%%%%%%%%%%%%%
Lo bueno de los standards es que hay tantos entre los que
elegir...
- Andrew S. Tanenbaum
%%%%%%%%%%%%%%%
Regla de Precisión de Ray:
Mide con un micrómetro. Marca con tiza. Corta con hacha.
-------------- cut, cut, cut ---------------
¿Qué, os ha gustado? Pelín
largo, pero creo que merece la pena (8
--------------------
Un Saludo: Jorge
--------------------
SEEN-BY: 340/4 341/5 8 10 13 15 18 19 20 21 23 25 26 27 28 32 343/4 108
SEEN-BY: 343/401 344/3 5 6 10 345/501 346/4 9
---
* Origin: El punto gordo (2:341/15.7)
No haría falta explicarlo, pero allá va: el informático adulto,
que tantas rarezas padece, tiene un envidiable sentido del humor, lo que le
hace más especial aún en esta tierra donde el humor tiende a confundirse con
los histriones armados con boina y cachava. Gente evolucionada, la informática,
al margen de los vicios del siglo, pero tremendamente sensible a los apagones
eléctricos.
-Tercer aviso
¿QUÉ
ES UN ORDENADOR?
Y breve historia de un
informático tópico
Podría decirles que soy SysOp de un BBS (312-8N1) instalado en
un 286, conectado por una Net a un 386, arquitectura de 32 bits legítimos, con
un caché de H.D. y 8 MB de RAM, pero mucho me temo que correría cierto peligro
de ser conducido ante el psiquiatra y acusado allí de padecer delirios en
público.
Y no sería del todo cierto, pues sólo deliro contemplando los
recibos de Telefónica o considerando mi intención de voto. Pero, sí, soy un
SysOp, abreviatura de System Operator, o sea, el operador de un sistema que es,
concretamente, mi BBS 2.001, iniciales de Bulletin Board System o Tablón de
Anuncios Electrónico, que funciona conectado a la red telefónica mediante un
Modem, palabra formada por MOdulador/DEModulador. El número 312, significa que
se puede conectar conmigo a 300, 1.200 y 2.400 baudios de velocidad de
transmisión. Los aficionados de toda España llaman a mi BBS y, además de
dejarse mensajes entre sí, intercambian programas de dominio público.
Y llegamos a lo importante: este formidable tinglado funciona
en el interior de un 286. O sea, de un ordenador AT (Avanzada Tecnología) que
tiene un «bus de datos» de 16 bits, o sea, que cada partícula de información
que mueve de un lado a otro, a velocidades próximas a la luz, corresponde a 16
números binarios. Los AT, como cualquier otro electrodoméstico, se conectan a
la red.
¿Qué es, pues, un ordenador?
- Una máquina infernal, de duro corazón de silicio que, para
sus adentros, se expresa en un lenguaje parecido a esto:
A100
MOV AX,[002C]
MOV ES,AX
MOV DI,0000
CMP AL,00
Lo cual puede desconcertar a cualquier humano cartesiano. Pero
lo peor ni es su jerga ni su afición a no hacer nada cuando tiene una duda. Lo
malo es que, por algún misterio de la psicología, se acaba cogiéndole cariño e
intentando dialogar con él.
Se divide en materia y en espíritu, como cualquiera de
nosotros, La materia es la máquina en sí («Hardware»), compuesta por una serie
de circuitos impresos e integrados, un monitor y hasta un ventilador. El alma,
llamada «software», es lo que, más familiarmente, se conoce como «programa»:
primero, el Sistema Operativo (D.O.S.=Disk Operating System), que es el
equivalente a las funciones vegetativas. Luego, el verdadero programa, o sea, un
conjunto de instrucciones que inducen al ordenador a cumplir con sus múltiples deberes. Todo ello lo hace, sin
embargo, sumido en una vida inconsciente de la que sólo despierta para decir
«Disk Boot Failure» o cualquier otra cosa desagradable.
Este libro no trata de las máquinas sino de las personas que
viven en íntima conexión con ellas, exponiendo sus cabezas a una nueva forma de
pensar y de sentir. Estos hombres y mujeres, sacrificadamente, en silencio, son
pasto de importadores y de vendedores. Cuando lea usted «Este año la industria
informática facturó por valor de más de 100.000 millones», apiádese de los
bolsillos de estos sufridos héroes, donde un día estuvieron esos 100.000
millones, y ya no están.
¿Sufren, acaso, por esta notable pérdida? No: acuden en manadas
al SIMO o a INFORMAT, en busca de nuevas maravillas en las que invertir sus ya
decaídos ahorros.
Supongamos a un informático adulto que, en 1982, se compró un
PC carísimo, que corría a 4,7 MegaHertzios (Los coches corren en kilómetros, pero
los ordenadores prefieren hacerlo en MHz.) Lo pagó a un precio prohibitivo.
Pronto, cuestión de meses, quiso instalarle un disco duro, que es una unidad
interna de almacenamiento masivo de datos.
¿Vio colmada su felicidad por ello? La tarjeta MDA (sólo para
texto) se le quedó pequeña, ansioso de ver como su máquina conseguía dibujar en
modo gráfico, de manera que no paró hasta comprarse una tarjeta CGA.
Esto, naturalmente, le condujo a anhelar ver los dibujos en los
cuatro colores posibles, con lo que se lanzó a comprar un nuevo monitor. Para
entonces ya mandaban en el mercado los PC XT, que, en lugar de microprocesador
Intel 8088, llevaban el 8086, lo que les ponía en una velocidad de 8
MegaHertzios: casi el doble. Conste que algunos rebuscados llaman a los
microprocesadores «CPU»
Y, de nuevo, el mismo calvario: una segunda disquetera para el
XT; una nueva tarjeta gráfica, a ser posible EGA de alta definición; un monitor
RGB (Red, Green, Blue) capaz de jugar hasta con 16 colores a la vez y,
naturalmente, un disco duro de, al menos, 40 MegaKiloBytes, porque, para
entonces, los programas ocupaban ya más memoria y estaban más gordos. Por otro
lado, los 512 K. de memoria RAM (memoria volátil) debían convertirse en los 640
K. que los nuevos D.O.S (Disk Operating System) manejaban con soltura y,
normalmente, exigía el nuevo software.
Cuando el buen informático adulto completaba estas
transformaciones, el mercado ya era pasto de los ATs, que corrían, los
primeros, a 12 y 16 MHz. Necesitaban, claro, de una a dos Megas de memoria RAM
(volátil o de acceso aleatorio). Cuatro, si se querían correr determinados
programas que usaban los nuevos inventos llamados Memorias Expandidas y
Memorias Extendidas.
Además, empezaba a ser deseable disponer de un monitor multifrecuencia,
para instalar en la máquina una tarjeta gráfica VGA, capaz de mostrar, en
grupos de 256, hasta 32.000 colores, si es que existen, con una resolución
jamás vista hasta la fecha. También, claro, convenía adquirir los cachivaches
que hacen grata la vida: un «scanner» para «capturar» fotos de revistas y
verlas en la pantalla; un Modem, para conectar por teléfono con los ordenadores
de otros amigos; una tarjeta de sonido que daba estereofonía a los juegos y,
por supuesto, un disco duro de 80 a 100 Megas, porque los programas seguían
siendo cada vez más extensos, directamente proporcionales a los precios.
¿Conseguiría ya nuestro informático ser feliz y buscar un buen
puñado de laureles sobre los que dormirse? ¡No lo permitieran los fabricantes
ni lo consistieran los importadores! Ya estaban ahí las nuevas generaciones de
ATs, los 386 (CPU 80386), con un bus de datos de 32 bits, treinta, cuarenta y
cincuenta veces más veloces que el primitivo PC con el que empezó nuestra
víctima de la tecnología.
Las tarjetas gráficas llevaban ya, ellas solas, una Mega de
memoria para gestionar la pantalla; permitían resoluciones de 1024 por 768
«pixels» (1 pixel= un punto de la pantalla encendido), con lo que los monitores
sólo VGA tenían que ser reemplazados por los «multisincronismo» para las SuperVGA. Los discos duros, por lo
menos, de 200 Megas y, como esto tampoco solía bastar para alcanzar la
beatitud, ¿qué menos que una impresora o laser o de chorro de tinta o de
transfusión térmica? Y el primitivo «scanner» manual se cambiaba por uno de
sobremesa de página entera, diez veces más caro. Además, pegaban fuerte los
CD-ROM, o sea, Compact Disk aplicados a la informática, con su lector láser y
todo: en uno solo caben más de 500 megas de información.
Y la penúltima tentación: los 486, las impresoras en color, los
Modems de 9.600 o de 14.400 baudios.
En resumidas cuentas: el informático que no ha tenido de cuatro
a seis ordenadores, sin contar los de 8 bits de juguete, no es un verdadero
informático, aunque seguramente tiene unos sólidos ahorros en el banco.
Pero hay que imaginar el número infinito de vendedores,
importadores, reparadores y piratas por los que ha pasado este típico enfermo
de informática. Hay que sentir sus sufrimientos cuando trataba de descifrar
manuales en inglés, lenguajes de programación o entornos operativos.
Hay que verle acercándose, una vez más, al director de su
banco, a pedirle un nuevo crédito compra, mientras éste le mira de mal talante:
-Pero, ¿otro ordenador más, hombre? ¿Les da con el martillo?
Los directores no entienden lo duro que es quedarse atrás en
esta carrera frenética hacia la felicidad ni lo que es soñar en un CD-ROM o en
una impresora en color. Pero, mientras uno pague los intereses y amortice como
un hombre, acaban soltando la pasta necesaria.
Las mujeres -caso que el informático esté casado- son algo más
difíciles:
-O ella o yo. -dicen, mirando con malos ojos a la máquina junto
a la que el marido suele quedarse hasta la madrugada, contándole, además,
indecentes intimidades.
-La máquina, que es más inteligente. -acaba diciendo el esposo,
antes de que el abogado divorcista caiga sobre él y le exija, de entrada, el
abandono del domicilio conyugal, incluidos ordenador e hijos.
Como un ordenador 300 ó 486, con impresora láser, por ejemplo,
es un artilugio a veces tan caro como un coche, es un ganancial y hay que
repartírselo, exactamente igual que a los niños. Así el informático se queda
solo en el mundo, todo lo más acompañado por el abogado divorcista, un tipo
profesional que se lanza alegremente sobre la cuenta corriente de uno, cantando
canciones de Wall Street. nicamente con pies del 45 se consigue permanecer
dignamente en pie, a duras penas, cuando te dan con un divorcio en la cabeza.
Y, lo peor, que la mujer, ya a solas, se ríe como una hiena
delante del ordenador inerte, satisfecha de haber separado a dos corazones (el
de la máquina y el del marido) por una simple venganza.
En las próximas páginas el lector va a ver desfilar a unos
cuantos informáticos, debatiéndose entre el amor y el deber y entre los
programas y los cortes de fluido. Son ejemplos típicos de cómo los ordenadores
cambian la vida de las personas mientras les hacen perder cientos de miles de
horas de trabajo.
Tras muchos años de ser yo mismo uno de ellos, puedo afirmar y
afirmo que he visto casi todo y he conseguido, no obstante, reírme de ello.
Por ejemplo, el señor que, muy enfadado, se quejaba a su
vendedor de que el programa que le había comprado sólo admitía un usuario
cuando en la caja decía muy claro que era para dos.
-Vea: «for D.O.S.»
-¿Y no ha pensado usted que
los americanos e ingleses no dicen «dos» sino «two»? Dos es el nombre del
sistema operativo de los ordenadores.
¿Y aquella secretaria que se quejaba continuamente, por
teléfono, de que en la pantalla le aparecían caracteres no deseados? Sólo
cuando acudió el técnico se pudo saber que la muchacha, exuberante de cintura
para arriba, cada vez que se estiraba hacia adelante para alcanzar el teléfono,
apoyaba su par de carnosidades, por así decir, en el teclado, pulsando varias
teclas a la vez.
¿Y el usuario frenético que tiene clavado el ordenador al techo
y se entrega a la informática metido en la cama, casi como si estuviera
cometiendo pecados contra el sexto mandamiento? ¿Y los cientos de griposos que
se acuestan, en plena efervescencia febril, con su portátil, único ser al que
confían sus debilidades y sus angustias? ¿Y el que, tras gastarse mucho dinero
en ello, ha conseguido ver la tele y oir sus discos favoritos directamente a
través del ordenador, porque nada del universo que no aparezca en su pantalla
llega a interesarle?
Yo mismo -confieso sin rubor- lo uso para estimular mis más
nobles facultades, provocándome potentes autohipnosis seguidas de órdenes
subliminares de casi obligado cumplimiento.
Me he hecho un salutífero programa que, primero, me adormece
mostrándome varias figuras y anillos concéntricos en movimiento que conducen mi
atención involuntaria hacia el centro de la pantalla, donde la máquina escribe,
a tal velocidad que no se puede captar conscientemente, máximas higiénicas
destinadas a mejorar mi calidad de vida: «Trabaja más», «Duerme mejor», «Fuma
menos», «Estás sanísimo» y «Te dormirás al empezar los telediarios».
Así, gracias a mi fiel amigo «386», voy soportando la dureza de
la vida con una sonrisa, mientras mi afilada mente se llena de electrónicas
órdenes subliminares que me permiten ser una buena pieza. Tanto, que uno de mis
mejores amigos ha llegado a decirme, lleno de optimismo:
-Cuando te mueras, habrá que abrirte la cabeza para ver qué
tienes dentro. Además del serrín.
Yo ya lo sé: un alma pura que, pese a todas las evidencias,
sigue creyendo en la inteligencia no mecánica y en que no hay que invertir en
bolsa.
* * * * *
P.D. En la lectura que se le
avecina, si algo le suena muy raro, consulte el capítulo final titulado:
«Palabrejas útiles explicadas al lego alucinado».
MALOS
HABITOS
Los ordenadores, digan lo que digan TVE y algunas revistas
catastrofistas, no crean hábito ni mucho menos síndrome de abstinencia. Por
supuesto "enganchan" menos que el coche, el televisor o el vídeo. Y
dan más gustito.
Pero para ver la tele, aunque aislados, podemos estar con la
mujer, con los niños o con la novia, según cada cual y su circunstancia. Con el
ordenador, no, porque hay que pensar y ese sí es un hábito que los medios de
comunicación suelen extirpar del ser humano.
Con estas máquinas, o piensas o estás perdido. Y, naturalmente,
se necesita soledad para exprimir a gusto las neuronas.
El verdadero aficionado, después de usar los programas que le
regalan con la máquina y descubrir todas sus trampas, acaba dando el paso
decisivo, el que cambiará su vida: decide programar él mismo.
Un curioso manual, hecho para descerebrados, decía más o menos:
"Escriba:
"10 PRINT "HOLA" y apriete intro
"escriba:
"RUN y
apriete intro
"¡Enhorabuena! Acaba usted de escribir
su primer programa"
La máquina, obediente, ponía en la pantalla:
HOLA
Una mente normal, no castigada por los manuales, descubriría
enseguida que HOLA tiene cuatro letras y que escribir 16, que son las que
contiene el programita, para conseguir cuatro es un mal negocio.
Pero el hombre que ha sufrido el proceso de instalar su
ordenador nunca vuelve a ser el mismo, de modo que le parece una proeza lograr
que el artilugio escriba "HOLA" después de recibir una serie de
órdenes. El éxito le envalentona y no pasan muchos días sin que haga otro
programa más difícil:
10 INPUT "¿Cómo te llamas? ";a$
20 PRINT "Hola, "; a$
Con esto la máquina pregunta:
-¿Cómo te llamas?, y aguarda respetuosamente.
-Vicente.
-Hola, Vicente.
¿Es o no excitante ver cómo conseguimos que un ser sin alma
imite un proceso mental lleno de cortesía? Antes de que uno se de cuenta está
tecleando complicados programas de los que salen, llenos de erratas, en las
revistas. Ninguno funciona, porque normalmente hemos cometido muchos errores.
El primerizo tiende a olvidar una coma, a poner IMPUT en lugar de INPUT, a no
cerrar comillas ni paréntesis. El ordenador, claro, se da cuenta, pero se
limita a esperar pacientemente. Sólo cuando el programador ha terminado todo el
proceso, le comunica con una sonrisa:
Error.
Aquí es cuando el alma libre del hombre corre peligro de quedar
esclavizada. El vicio del silicio, siempre al acecho, se apodera de ella tan
pronto como el humano se obstina en averiguar por qué no le funciona el
programa. Repasa, vuelve a leer, trata de ejecutar la lista de órdenes mientras
la máquina, tozuda, se limita a insistir: error, error, error.
Una hora después, a veces antes, suele llegar la mujer, o sea,
la esposa de la víctima. Las mujeres tienden a sentirse únicas propietarias de
la libertad de los maridos. De ahí que un sexto sentido les avise cuando ellos
empiezan a ser esclavizados por otros.
-Es la hora de cenar. -dice
-Ahora iré.
-Stack Overflow. -comenta el ordenador, dando una pincelada exótica a
la conversación.
Otra hora después, la misma esposa, en funciones de sereno,
vuelve a defender la propiedad del alma del marido:
-Es muy tarde. Vamos a la cama.
-Ahora voy. Sólo un momento.
-Invalid parameter in line 1200. -tienta la máquina, dando una pista.
El hombre casado vacila. Un séptimo sentido, desarrollado desde
el día de la boda, le advierte que la mujer está ya enfadada: vaya o no con
ella el enfado permanecerá. En cambio, si él consigue poner una muleta al
"parámetro inválido" de la línea 1200, tendrá la satisfacción de ver correr
el programa. Se queda, claro.
Mucho después, la santa esposa hace una última expedición. Una
pregunta le martiriza la lengua y tiene que soltarla:
-¿Recuerdas todavía que estás casado?
No tiene la menor intención de hacer uso del matrimonio, por supuesto.
Sólo está atravesando las primeras fases de una moderna enfermedad mental:
celos de una máquina.
-¿Eh? -responde el marido con astucia, convencido de que ella
no se atreverá a repetir una tontería tan grande.
-Invalid Statement in line 1300. -añade el ordenador, siempre atento al transcurso de
los acontecimientos.
-Que si sabes la hora que es.
A veces el marido, tras años de doma, apaga el ordenador y
regresa al dormitorio-redil. A veces opta por una discreta sordera mientras
teclea "Edit 1300", a la caza del "statement" inválido. En
ocasiones hace ambas cosas: se acuesta, espera a que el ama de la casa se
duerma y acude a los brazos amorosos de su máquina, que le saluda con un "bad character. Re-enter"
Está "enganchado". Entre la mujer, a la que entiende,
y la máquina, a la que no, ha optado por lo desconocido. Semanas o meses más
tarde su degradación moral le inducirá a acostarse de amanecida, a decir
palabrotas como INPUT, SWAP, HEX$(), RANDOMIZE y PSET y a responder a su santa
esposa que es la hora que a él le da la gana.
Si la mujer, en defensa del matriarcado vigente, no le pega un
hachazo a la máquina, ambos volverán a verse ante el abogado, pactando las
cláusulas del divorcio de mutuo acuerdo. Sólo queda entonces una solución para
salvar el matrimonio:
-El ordenador es un ganancial -debe de decir- y lo quiero para
mí.
Con tal de que lo dejen con él, el ex-marido pagará cualquier
pensión que se le pida.
¿QUE
ES ESTO?
Un ciudadano, valiéndose de su sola inteligencia, ha
descubierto la existencia de los ordenadores y comprende, con sorpresa, que
desea ingresar con anticipación en el siglo XXI. Mientras el gusanillo de la
modernidad le hurga, se descubre a sí mismo leyendo la letra de un anuncio del
periódico.
Hay alucinaciones menos complejas. El importador o fabricante
que se precia, obligado por su gremio, usa un lenguaje críptico que, lejos de
enseñar al que no sabe, confunde a la cabeza mejor atornillada:
NUEVO EQUIPO "NEW 286TURBO PLUS"
* Velocidad seleccionable 8/12/16
Mhz.
* 640 K de RAM, ampliables a 4MB
en placa
* 8 slots. 4 de 16 bits y 4 de 8
* 64 K ROM. Memoria Caché.
* Unidad de disco de 1,2 MB con
floppy de 5.1/4 "
* Hard Disk opcional de 20 MB
* Caja Mini Tower
* Gráficos CGA-Hércules. Monitor
Paper White, 12", bifrecuencia
* Keyboard expandido
* CPU Intel 80286
* Dos salidas Serie. Dos salidas
Paralelo
* Impresora compatible Epson FX.
200 cps. 9 agujas.
-Ajá -dice el futuro comprador tan pronto como se recupera del
impacto de la prosa. Alguno, creyendo que los ojos le han gastado una
jugarreta, vuelve a leer el texto íntegro, inasequible al desaliento.
En ocasiones, el monitor, en lugar de ser Paper White es
Fósforo Blanco, o VGA Multisync. O vienen oscuras referencias al Indice
Landmark:58,7, al de Peter Norton, ver. 4.00: 40,4 o al misterioso MIPS:3,993.
A veces es, sencillamente, RGB.
Nadie puede acusar a un vendedor, fabricante o importador de no
facilitar información exhaustiva. Si el comprador neófito tuviera una culturita
sabría lo que está leyendo y en qué idioma está escrito. Como no la tiene, no
le queda más remedio que suponer que acaba de ver una lista de maravillas, de
elementos que, si nos los instalaran en la cabeza, nos convertirían en genios.
A algún desaprensivo, poco respetuoso con la modernidad, acaba
escapándosele el hispánico «¿qué coño es esto?». Pero son pocos. Incluso cuando es el vendedor el que le
recita la tabla de portentos, el español medio siente la tentación de asentir
con suficiencia y, todo lo más, pregunta si va a 220 o a 125.
Claro que los vendedores juegan con ventaja, ya porque se han
preparado una chuleta, ya porque responden sólo a una parte de la cuestión:
-Oiga, y esto de CGA, ¿qué es?
-Color Graphics Adapter.
-Oh, claro.
-Me hace el favor: ¿Qué es un "Floppy de 5.1/4 "?
-Este disco de cinco pulgadas y cuarto. Flexible, ¿ve?
-¿Qué es una salida Serie?
-El RS-232. Recomended Standard 232.
-Vaya.
Igualmente son capaces de responder a eso de la velocidad
seleccionable 8/12/16 Mhz.
-Son MegaHertzios
¿Ven qué sencillo? Ahora sólo los antiguos corren a kilómetros
por hora. Los costosísimos ordenadores corren que se las pelan a golpe de
MegaHertzios y, encima, no se estrellan.
Pero, al tanto de la preparación de algunos vendedores, no
siempre el iniciado se resiste a la tentación de ir por ellos con sus mismas
armas. Ponerse unas gafas y sacar los dientes ayuda, porque les crea
inseguridad en sus propios conocimientos. Luego, muy seriamente, se les
pregunta:
-¿El bus de datos de la CPU es de 16 reales o de 32?
Se trata de una pregunta que, por algún misterio, suele
intranquilizarles. Hay que aprovechar este desconcierto para descargar la
artillería:
-¿La pantalla la controla un Motorola 6845 o no?
Si todavía no se tambalea, se añade con sencillez:
-El puerto serie lo controla un UART 8250 de Intel, ¿verdad?
No hay vendedor normal que resista un ataque tan duro sin
sospechar que el cliente se está quedando con él. Pero, ¿acaso un honrado
ciudadano no puede preguntar por un Motorola 6845 o por el UART Intel 8250,
después de que el vendedor le llene la cabeza de MHz, RGB, Mini-tower,
ROMs,RAMs y el misterioso MIPS:3,993?
Por cierto: todas estas cosas van en serio; existen. No son
fruto de mi imaginación. Piense el lector neófito que más de un millón de
españoles han entendido todo lo anterior sin una vacilación y, en lugar de ser
ministros, trabajan en una oscura oficina: talentos sin descubrir.
De momento, volvamos a los vendedores y a las cosas que puede
hacer con ellos un experto, deseoso de vengar a los humillados compradores
primerizos.
-Supongo que las dos salidas paralelo las configura como LPT1 y
2 y las dos serie como COM1 y 2. Un ratón System Mouse, ¿aquí saldría por COM1
o por COM2?
Posiblemente el vendedor se venga abajo después de esta
pregunta que, pese a las apariencias, casi es coherente y significa algo. Si la
resiste, ha llegado el momento de jugar de farol:
-¿La ROM va en una EPROM? El "keyboard expandido es
compatible con el estandar ASCII? ¿La tarjeta CGA tiene salida de vídeo
compuesto? El aficionado juguetón
puede pasar muy buenos ratos en las secciones de informática de Galerías o de
El Corte Inglés, siempre que dé con un vendedor poco encallecido. Hay otros que
saben de qué va: el que le tocó a un amigo flamenco que preguntó si la CPU de
un AT que estaba contemplando usaba el 80286 o el 80287. El vendedor respondió
muy paciente:
-Sólo puede ser el 80286, porque el 80287 no es la CPU sino el
co-procesador matemático.
Lo cual era verdad. Una verdad como un templo
Pero nos hemos salido del tema principal, que es el ciudadano
primerizo que oye las explicaciones técnicas y tiene la conocida sensación de haber
cargado la mano con el coñac de después de comer.
El nunca sospechó que en un ordenador cupieran tantos crípticos
cacharros. Le interesa, sobre todo, que funcione, que sea fácil de manejar y,
además, económico. De toda la palabrería técnica, aguzando el oído, consigue
extraer varias conclusiones: que sí, que funciona; que, pese a las siglas y a
los números, su manejo está al alcance de la inteligencia de un conejo o de un
vendedor de grandes almacenes; y que, para tener tantísima "tecnología",
es barato porque, ¿qué es medio millón hoy en día, sobre todo si te regalan una
impresora de 25.000 pesetas al pagar al contado?
Se engaña en casi todo, salvo en que funciona. Claro que cuando
recibe la orden oportuna y nada más. Si no se la dan, el ordenador experimenta
un inusitado placer plantando las cuatro patas en el suelo y respondiendo
"Orden o archivo equivocados". A veces en inglés, para mortificar.
Afortunadamente hay muchos vendedores que, una vez demostrados
sus conocimientos de jerga informática, se sienten transidos por la caridad
cristiana y asesoran de verdad al cliente primerizo. Algunos hasta aconsejan
modelos baratos, muy especialmente cuando no disponen de los caros.
Luego, y para no perder su prestigio, añaden rápidamente:
-Tiene una CPU 8088, con 4,7 MHz, un HGC con monitor Paper
White y un Hard Disk de 20 M. Pero le vale.
Son verdaderos profesionales.
Pero, ojo: hay establecimientos poco especializados, que venden
neveras, batidoras y ordenadores sabiendo sobre los tres productos prácticamente
lo mismo: que se enchufan a la red. El que entre a por una calculadora puede
salir con un AT, convencido, además, de que va a llevarle las cuentas con sólo
apretarle un botón.
Un amigo mío tenía uno de estos bazares y, cada vez que le
salía un comprador inocente, me llamaba por teléfono:
-Lo he encendido y la pantalla está negra. -me comunicaba.
-¿Le has puesto el sistema operativo?
-¿Qué es eso?
El comprador debía estremecerse en silencio y reprimir sus
deseos de huir.
-Un disco. Suele poner "Disco de Sistema " o
"MS-DOS". Va en la caja. Mételo en la ranura de la disquetera.
Tras un silencio laborioso, me daba una mala noticia:
-No cabe.
-Quítale el sobre de papel.
El comprador, todavía en silencio, miraba el reloj.
-Hace rac, rac
-Todo va bien. ¿Ha salido ya una A con dos puntos?
-Sí. Y ahora, ¿qué?
-¿Qué de qué?
-Que haga algo para que el cliente lo vea.
En ocasiones yo perdía los estribos:
-Tú no puedes hacer nada digno de verse.
Bueno, pues, a pesar de su preparación, vendía los ordenadores
y, lo que es peor, daba mi número de teléfono a los compradores, como un
apéndice al manual.
-Usted no me conoce, -me decían a las doce de la noche- pero yo
le compré un ordenador a Francisco.
-¿Qué le sucede?
-A Francisco, nada. Es que las instrucciones dicen que, para
cargar más de prisa los programas, hay que pasarlos al disco duro y todos los
míos son blandos.
El disco duro es una unidad interna de almacenamiento masivo de
datos. En uno de 20 Megas caben 21 millones de caracteres. Pero las máquinas
que vendía mi amigo no llevaban disco duro: eran de las baratas.
-Su ordenador no tiene de eso.
-¿Y por qué? -respondía el desconocido, haciéndome responsable.
Esto también solía pasarme a la hora en que ponían en la tele
la mejor película de la semana.
En suma: el futuro comprador tiene noventa y nueve
probabilidades sobre cien de acabar comprando cualquier cosa, tanto si le
conviene como si no. Imagínese, por comparar con algo, la pericia de un
bosquimano que tuviera que escoger entre diez o veinte modelos de coches.
Agarraría el que le entrara por la vista.
Lo mejor para no picar como un bosquimano es recurrir a un
amigo que entienda y explicarle exactamente lo que quiere hacer con la máquina,
si es que consigue hacerse una idea de ello.
El comprador neófito, salvo excepciones, sólo sabe de los
ordenadores lo que le enseñan en las películas y lo que lee en las novelas:
instrumentos normalmente instalados en naves espaciales o en proyectos secretos
norteamericanos. De repente dibujan a trazos la forma del aparato atacante y
señalan, como por arte de magia, los puntos débiles. Tienen la costumbre de
informar sin que nadie les pregunte, se enteran de todo porque sí y, si lo
exige el guión, se vuelven locos, megalómanos, y sólo piensan en estar vivos y
en despachar a los humanos que los crearon.
En «2001, Una Odisea del Espacio», el ordenador se pone tan
tonto que no hay más remedio que "matarle" arrancándole los bancos de
memoria. A cada uno que le quitan, el tío habla más despacio, hasta que acaba
teniendo alucinaciones.
Asimov, ya en literatura, ha escrito muchos relatos sobre
Multivac, la máquina que gobierna el mundo y que se alimenta con cintas
perforadas. Ocupa cientos de kilómetros de túneles.
Pues esos no son ordenadores, sino visiones jeremíacas. A fuer
de sincero, sólo he leído un libro con verdaderos ordenadores: «Este muerto no
soy yo», de Angel Palomino (Ed. Planeta). Palomino los retrata como
son: tontos con una gran velocidad para extender su tontería. Y tozudos.
Un verdadero ordenador de hoy sólo sabe sumar y restar. Bit a
bit, si es que eso les consuela. Finge multiplicar y dividir, pero sólo lo
finge. Y el que no me crea, que lea cualquier libro de ZACKS sobre la programación
en ensamblador de los microprocesadores.
Los programadores, mediante argucias sin cuento, consiguen dar
a sus obras una apariencia humana, pero ha de quedar claro que de uno de estos
artefactos no sale ni una coma que no se haya metido antes. O sea que, si el
ordenador lo maneja un inepto, sólo consigue hacer su ineptitud más rápida y
peligrosa.
Pero, al margen de su psicología de silicio, los ordenadores
caseros y de oficina hacen bien determinadas cosas, si su operador no comete
errores: llevar contabilidades, complicados cálculos, componer extraños
dibujos, revisar textos y controlar máquinas sin seso llamadas robots. También,
como es el caso este, ayudan admirablemente a perder el tiempo.
Notas útiles
Nota Palomino
Angel Palomino es, además, Premio Nacional de Literatura,
gracias, sin duda, a su fecunda imaginación. La novela citada es la descripción
de lo que le pasa a un hombre al que el ordenador de su empresa, por
equivocación, da de baja por fallecimiento. Basta decirles que sufre de un modo
indecible y... Pero léanla.
COMUNICARSE
ES VIVIR
En la vida de todo hombre libre infectado por la informática
llega un momento en que se plantea la necesidad de comprarse un Modem. MODEM, siguiendo
eclécticas costumbres americanas, viene de MOdulador DEModulador. Con esta
pista ya es fácil conjeturar que sirve para comunicar unos ordenadores con
otros mediante la línea telefónica. Hay modems que funcionan por radio, pero
están poco introducidos porque el vendedor se lleva la piel a cambio del
aparato.
La opinión pública, siempre tan cándida, tiende a creer que hay
cientos de razones para desear un modem: comunicar con los amigos, ahorrándose
el sello; acceder a las bases de datos en las que podemos consultar desde el
Boletín Oficial del Estado a las cotizaciones de la Bolsa; hasta resolver algún
problema técnico por el sistema de ceder el control de nuestro ordenador a
algún amigo lejano más experto.
En efecto: los modems también sirven para esto, pero
normalmente uno se los compra y se los instala para tratar de tomar horrible
venganza de la Compañía Telefónica, cuyos servicios y tarifas conocemos todos.
La máxima ilusión de un propietario de modem es encontrar la forma de llamar
sin pagar. Después, y a mucha distancia, meterse en las redes restringidas,
echar un vistazo a los secretos y hasta dejar una pintada electrónica en el
ordenador de la OTAN: Pepe estuvo
aquí. Se ha hecho.
El lego o el aficionado medio no puede abrir cualquier revista
especializada sin encontrarse con los anuncios de modem. Todos los
distribuidores se muestran deseosos de venderle uno, asegurando a la víctima
que no va a tener ningún problema para instalar, por ejemplo, un "internal
modem" que responde a las siguientes
Specifications:
Speed:
1200 or 0-300 bps.
Compatibility:
Bell 103/212 A or CCITT V21/V22
Data
format: Asynchronus 10,character lengths
Trasmit
level: -10 dBm.
Recive
sensitivity: -43 dBm.
Data
Interface: IBM PC Bus
Además, con un "interface
port selectable COM1, COM2, COM3, or COM4", con un Telephone Interface:
RJ11. y con una "dialing capability: touch tone or pulse automatic
dial."
Un hombre solo en su
guarida, privado del consejo de sus mayores, puede tener alguna dificultad para
saber qué le ofrecen y, desde luego, hará la mayor de las tonterías si se
encarga un modem por correo, porque eso le enfrenta a la terrible tarea de
instalarlo después de leer las instrucciones escritas en un idioma que podría
ser inglés si no estuviera compuesto, casi exclusivamente, por anagramas como
CCITT, CDC, DTR, M/B Ratio o SW.
Algunos de estos confiados compradores se han derrumbado,
víctimas de tales explicaciones, y consumen sus días en casas de salud
meditando sobre baudios o teniendo alucinaciones sobre los SW, que son
-rasguemos el velo- los "10 DIP switches to set the parameters of
modem". O sea, diez micro-interruptores que sirven para ajustar las
funciones del modem, a ver si hay suerte y funciona.
Menos confiado, llamé a mi vendedor habitual, que me lo puso en
lenguaje llano:
"Los Modem trabajan a 300, 1200 y 2400 baudios. Los más
usados son los de 1200, que también se pueden poner a 300. Por supuesto,
Telefónica hace sus llamadas por pulsos y no por tonos , por lo que el modem ha
de poder cambiar entre ambas selecciones. En América, por ejemplo, sólo usan
tonos. Eso es lo que la jerga del anuncio llama "dialing capability: touch
tone or pulse automatic dial".
Nadie que no esté definitivamente desnortado puede adentrarse
en la jungla de los micro-interruptores, conocidos familiarmente como DIP
Switches o SW: son entes malévolos cuyo concepto de la existencia es destruir
la mente humana cultivada. Por otro lado, y como ayuda a los SW, los
fabricantes cuidan de dar instrucciones equivocadas sobre su uso. He aquí una:
"COM2 port setting: DIP
SW 2,5,6 ON. Others OFF. 2f8-2ff IRQ3",
lo que estaría más claro si
añadieran que IRQ3 es un "registro de interrupción".
Mi vendedor, el Electrónico Pons, fiado en su experiencia de
años, vino a casa con una sonrisa y el Modem bajo el brazo. No tenía motivos
para sospechar malevolencia alguna por parte de los Chips. Levantó el capó de
mi AT 286, instaló el Modem en un "slot de expansión" y, satisfecho
de sí mismo, hizo correr un programa especializado (PC Tools) que lee, entre
otros misterios, los "puertos de comunicación" del ordenador.
Yo tenía, de antes, un "puerto serie" para el ratón y
un "puerto paralelo" para la impresora. Junto con el del Modem, el
programa debía decirme, con su estilo lacónico y viril:
Serial Ports=2
Pararel
Ports=1
Nos equivocábamos el
vendedor, el programa y yo: el ordenador, duro de oído, no se había dado cuenta
de que le acababan de añadir un "puerto Serie" e insistía en su
primitiva idea:
Serial Ports=1
Pararel Ports=1
El vendedor y yo nos miramos
con inteligencia: estábamos preparados para aquella clase de jugarretas. Según
él mismo confesó, raro era el modem que se instalaba a la primera: una especie
de tradición tribal. En principio, lo más probable debía ser que el puerto del
ratón y el del modem, configurados como COM1, se interfirieran, haciendo que el
ordenador les tomara por el mismo.
Aunque esto suene a música celestial al lector, tiene que creer
que, manipulando la tarjeta del ratón, uno puede convencerla de que es COM2. Se
lo hicimos sin causarle dolor, pero el programa siguió dándonos una respuesta
fastidiosa:
Serial Ports=1
Pararel
Ports=1
-Mal asunto. -dijo el
vendedor, abalanzándose sobre los peligrosos DIP Switches armado apenas con un
destornillador pequeño y el manual del fabricante. Quizá vertiera sangre, pero
se leía en sus ojos la absoluta decisión de poner en marcha mi modem nuevo.
Probó todas las configuraciones de micro-interruptores
indicadas por el despiadado fabricante. Cuando el modem funcionaba, el ratón
permanecía inerte y viceversa. Por otro lado, tenía la sospecha de que, a pesar
de lo que juraban las instrucciones, el tal modem no estaba dispuesto a dejarse
configurar como COM2, por una especie de orgullo. El ratón, tampoco. Un caso
parecido llevó a Orwell a escribir "Rebelión en la granja"
Cinco horas después, sin haber conseguido nuevos progresos, el
vendedor se retiró a su cubil a meditar rodeado de manuales de instrucciones.
Meditaba un poco y recordaba con unción a las madres de los fabricantes otro
poco. Era su método.
Al día siguiente, con la mente fresca y un destornillador más
poderoso, regresó a casa. Le enseñó los colmillos a mi pobre AT y se arremangó,
después de confiarme que el mal comportamiento sólo podía deberse a que ratón y
modem compartían el mismo registro de interrupciones, eso que el fabricante,
con llaneza, llamaba 2f8-2ff IRQ3.
Dos horas más tarde, con la mente recalentada, pensábamos
seriamente en la rendición incondicional. Sólo una osada maniobra nos permitió
que el programa de ayuda nos dijera:
Serial Ports= 2
Pararel
Ports= 1
Pero no era la victoria.
Aunque el ordenador sabía que tenía abiertos dos puertos de comunicaciones,
ahora no funcionaban ni el ratón ni el modem. Además, habíamos pagado un alto
precio por tan pírrico éxito: poner en OFF todos los DIP SW, haciendo lo
contrario de lo que proponía el fabricante.
Muy tarde ya el vendedor se retiró a sus cuarteles. Sólo la ira
que sentía le impedía manifestar la vergüenza y la frustración profesional que
le reconcomían. Literalmente le roían las entrañas y había jurado que no
meditaría más sobre los misterios de la electrónica. Me pasó a mí la antorcha:
-Juega con los DIP Switches, a ver qué coño pasa. -dijo un
momento antes de huir- Ya me llamarás si la maldita máquina se rinde.
Consciente de mi responsabilidad, me fui a ver un capítulo de
"Miami Vice" que trataba de un predicador televisivo que hacía como
que salvaba almas vía satélite, precisamente con el auxilio de unos chips
amaestrados que tenía. Aquello debió servirme de inspiración porque, dejando
que el inconsciente guiara mis dedos, conecté los "switches" 2, 5 y
6.
El programa de información me advirtió enseguida de mi error:
Serial Ports=1
Pararel
Ports=1
Parecía que estaba como al
principio, y así hubiera sido si en mi infancia no me hubieran enseñado a tener
fe en la mente que rige el Universo, a la que no escapan ni siquiera los
circuitos integrados de silicio, o sea, los chips. La misma inspiración me hizo
desconectar sólo el DIP SW 2, dejando en ON los 5 y 6. Por supuesto que el
fabricante no contemplaba ni remotamente tal configuración: escapaba a su
imaginación, sin duda.
Y entonces, sin un estremecimiento, el ratón y el modem
funcionaron a la vez, como miembros de una familia muy unida. De nuevo el
espíritu se imponía sobre la materia, gobernándola con mano dura. Y, para
colmo, el modem quedaba configurado como COM2, cosa imposible según mi
vendedor.
Cuando se lo comuniqué al Electrónico por teléfono pude notar, a
través del cable, un escalofrío en él. Estaba dudando de todas las cosas del
mundo sensible y asomándose al abismo de la eternidad.
-Los fabricantes de modems -dijo cuando consiguió recuperarse-
escaparon sin razón de los campos de exterminio nazis. Y, luego, de los juicios
de Nüremberg. A ninguno de ellos le clavaron astillas de bambú bajo las uñas en
Vietnam. Ni siquiera están fichados por Borrell. ¿Crees que hay justicia en
este mundo?
Si hoy Cervantes tuviera que escribir de nuevo el capítulo del
auto de fe, quemaría en primer lugar todos los manuales de instalación de
modems, mientras que Dante pondría a sus fabricantes en el círculo interior del
Infierno, con la pena añadida de traducir al inmortal Virgilio con la ayuda de
un diccionario de arameo.
Así pues, el lector que esté pensando en instalarse un modem,
puede intentarlo siempre que tome la precaución de hacer una novena previa. El
modem, como algunas flautas, suena por casualidad. Los fabricantes parecen
tener un especial empeño en ello.
Notas útiles
Nota tonos
Me cuentan que algunas centrales digitales españolas ya admiten
los tonos y eso quiere decir que algunos piratas están de enhorabuena. Con los
tonos es más fácil pegársela a Telefónica, como se verá después.
Nota vendedor
Más adelante le conocerán: se trata del Electrónico Pons, una
especie de diamante en bruto que, además, sabe vender muy bien.
Nota conocemos
Esta nota se escribe muy pocos días después de la subida del
100% en las llamadas urbanas de menos de 3 minutos. Todavía hierve la sangre y
a duras penas uno consigue no proferir palabras terribles. Luego, claro, han
subido el IVA al 13% y, después, al 15%, no permitiendo que la citada sangre se
refrigere ni un instante.
LA
DURA REALIDAD
El Señor ampare, sin embargo, al que leyendo lo anterior y, sin
llegar hasta aquí, haya corrido a comprarse e instalarse un modem, convencido
de poseer acceso a la ciencia infusa. (Vaya
a Miscelánea, al final y lea el Capítulo TRICKS)
Los primeros días como usuario de modem (MOdulador DEModulador,
¿recuerdan?) hace falta tener influencia entre los psiquiatras para esquivar el
manicomio. Pero, aún antes, habrá hecho tres tristísimos descubrimientos:
El primero, que hace falta un programa de comunicaciones, a
veces con un complicado lenguaje, que suele costar bastante más que un modem
regular.
El segundo, que la Telefónica, con sus ruidosas líneas llenas
de voces de señoras que se cuentan sus repectivas compras o la previsible
evolución del culebrón, dificulta una transmisión seria, llenando a veces la
pantalla de "basura" informática.
El tercero, que ignora adónde llamar.
El lector, bien dotado intelectualmente, recordará como,
páginas atrás, se narraron las peripecias que tuve que pasar para configurar mi
modem en COM2, tras los fracasos de mi tenaz vendedor. ¿Supuso, acaso, que
instalar el aparato en ese puerto era el mayor de los problemas?
Retrocedamos a aquel aciago día. Introduzcámonos en la línea
telefónica que unía directamente mis palabras con la oreja del vendedor y
retomemos la conversación:
-¿Cuándo vendrás a
conectarme el aparato al
teléfono?
-Ahora no puedo. Pasado mañana, quizá.
Pero yo, estimulado por las lecturas de las hazañas de los
hackers (Ver Tricks), no podía
esperar tanto. Necesitaba empezar inmediatamente y hacer de mi vida un continuo
manantial de dinero para la Compañía Telefónica, siempre dispuesta a abrumar
con sus recibos a las mentes más emprendedoras.
Seguí las instrucciones al pie de la letra: en la salida del
modem marcada como IN, debía insertar el cable. Luego, abrir la caja de
empalmes de mi supletorio y poner el cable rojo con el rojo y el verde con el
verde. Fácil, ¿verdad? Pues las salidas de mi modem no ponían ni IN ni OUT.
Nada. Las instrucciones, siempre tan equívocas, hablaban de line y phone. Puse
Line y acerté de milagro. Recuerden que entonces era un aprendiz sin sindicar
La caja de empalmes tenía dos cables negros. Ni rojos ni
verdes: negros. Pero salvé todas las dificultades al estilo español: con unas tijeras
y un poco de esparadrapo. De una revista atrasada extraje seis o siete números
de BBS, palabra que se forma con las iniciales de Bulletin Board System,
ordenadores con los que se puede conectar por modem para intercambiar
información, dejar recados o charlar con el SysOp, un hermoso nombre que quiere
decir System Operator, o sea, el dueño de la máquina, que, tras mi experiencia,
puedo jurar que siempre es un gran tipo. Yo mismo soy SysOp.
Le di a mi ordenador el primer número y, con él, vinieron las
dudas, porque se empeñaba en hacerme indiscretas preguntas: ¿Baudios? ¿Bit de
paro? ¿Protocolo de transmisión? ¿Longitud de palabra? Saqué al vendedor de su
bien merecida cena y supe que, por si las moscas, pusiera «ninguno» en paridad
y protocolo y uno en bit de paro, todo a 1200 baudios y emulando un terminal
VT520 (Usaba "Terminal, de Windows", o sea, una porquería). Lo demás,
a pelo e ir probando con cargo a mi cuenta corriente.
Marqué, pues, el número. Dicho en jerga, lo dialicé. Oí como el
modem hacía los mismos ruidos que el disco de un teléfono y, de repente, mi
máquina se puso a hablar con la voz clara y madrileña de mi tía. Perplejo,
medité sobre ella, considerando la posibilidad de que hubiera ampliado sus ya
notables sistemas de información.
Agucé el oído por si se trataba de una alucinación, algo
causado por la excitación nerviosa o el exceso de mantequilla europea, pero
era, sin duda, mi querida tía comentando detalles inconfesables de una
operación de apendicitis en la que el médico se había comportado como un
discípulo aventajado de Giles de Rais.
Cosas así pasan cuando uno comparte la línea con el resto de la
familia. También pueden cortarte cuando estás terminando de hacer un
"download" de 200 k. usando el lento XMODEM. Todo perdido en un
segundo y sin el alivio de poderle echar la culpa al gobierno .
Con práctica de yoga y respiración profunda estos problemas
acaban siendo parte de la vida cotidiana y uno los encaja con resignación
cristiana. A cambio, empiezan otros: el novato que, como yo, usa un terminal
poco serio como es el de Windows o el de algún paquete integrado, cae en la
tentación de llevarse ficheros de un BBS gratuito o donde se ha dado de alta
por una módica cantidad anual. Tiene los baudios bien; tiene el bit de paro (uno,
normalmente) en su punto. Y la longitud de palabra (8 bits normalmente). Y
hasta eso de Xon/Xoff, o sea, "chonchof".
Se va al área de ficheros del BBS, dice que se quiere llevar
uno, escribe su título y, a continuación, el BBS le da a escoger una serie de
protocolos:
XMODEN
XMODEM CRC
XMODEM 1 K
YMODEM
ZMODEM
JMODEM
Hay muchos más, porque para esto de los BBS la Naturaleza ha
tomado el acuerdo de eliminar a los más débiles, a los que son incapaces de
saber qué es todo lo anterior ni para qué sirve.
Yo, desde mi Terminal de Windows, seleccioné al azar: XMODEM,
porque se parecía a eso de Xon/Xoff. Luego me puse a esperar y, tras un par de
minutos de meditación por parte del sorprendido BBS que me atendía, me llegó el
aviso: Transmision aborted, que ahora sé que se puede traducir como «capullo».
Como cientos de pardillos en toda España, repetí los intentos
de carga, o sea, "download", seleccionando uno por uno todos los
protocolos y, naturalmente, fracasando. ¿Era que mi modem seguía haciendo su
revolución particular? ¿Era que el lejano BBS me veía cara de principiante? Y
no tenía amigos sobre cuyos hombros llorar: ellos estaban a varios palmos por
debajo de la superficie, todavía embarullados por la terminología del Basic.
Sólo salí de este marasmo al hacerme con una versión de
Procomm, que recomiendo a todos los principiantes. El Procomm me descubrió lo
obvio: yo tenía que seleccionar también mi propio protocolo, que debía ser el
mismo que el elegido del BBS. Así fue como conseguí mi primer programa y lo
celebré con júbilo. Tanto como telefónica: tardé cincuenta minutos en hacerme
con él.
Otro día les hablaré de cuando me quedé sin línea. Llamé a
averías de la compañía. Incluso puse en marcha a un alto cargo local, amiguete
e informático. Me revisaron la línea palmo a palmo. Días después, me
desmontaron todos los supletorios. Todo estaba en orden. Otro misterio, pues,
de los baudios, que no perdonan.
Por fin el empleado cortó los cables que unían la caja de
empalmes con la trasera de mi ordenador y, oh gloria, todo volvió a funcionar:
mi modem se había quedado bloqueado y daba señal de comunicar continuamente.
Mientras llegaba un nuevo chip, mi amigo y vendedor, el Electrónico Pons, me
enseñó otro de los trucos del oficio: valiéndose de la llave de su casa, en
mitad de la calle, proporcionó al chip trabado una tanda de golpes que no
olvidaría con facilidad. Eso, o la amenaza de seguir aplicandole el método, lo
desenganchó y volvió a ser el mismo de siempre.
Todavía hoy, antes de conectarlo, se lo recuerdo: mucho ojo con
lo que haces o te doy con la llave. La mía, claro, es inglesa. Le tengo lleno
de pavor. Como conviene.
Notas útiles
Nota gobierno
Que, de todas formas, la tiene. Es inmoral que permita que nos
cobren tanto por unas líneas tercermundistas obstinadas en llenarnos la
pantalla de basura y la mente, por así decir, de improperios que nos acercan al
infarto.
Nota SysOp
El iniciado en informática sabe que la primera obligación es aprender
a comerse la mayor parte de las letras, sobre todo las vocales TXT quiete decir
TeXTo, CNF, CoNFiguración; SCR, SCReen, o sea, la pantalla;PRN, PRiNter,y
sucesivamente. Parece ser que el
demótico -y hablo de oidas- también escribía sólo las consonantes, como
nosotros, los iniciados, o sea «cm nstrs, ls incds».
Nota conectarme
Esto puede parecer raro: los Modem vienen con un cable que
sirve para este fin. Sólo que, en mi primitiva instalación no había enchufe,
sino caja de empalmes y, además, mi ordenador estaba a más de tres metros de
ella.
Nota infusa
La ciencia infusa, hasta la fecha, sólo la reciben los
empleados de banco que venden ordenadores a sus indefensos clientes.
AMERICA,
AMERICA.
En la vida de todo informático, con o sin modem, se alcanza un
determinado estado de conciencia, muy lúcido, que obliga a escribir a América.
A los Estados Unidos, en concreto.
¿Tiene excepciones esta ley?, se preguntará el lector
inexperto. No. No hay excepciones. Y el informático que no escribe a América
una vez llegado a un punto importante de su desarrollo espiritual, es
sencillamente porque llama por teléfono. Normalmente a CA, California.
¿Qué misterio es este?, se volverá a preguntar el mismo lector
de antes. ¿Es que en los ritos de iniciación que celebra el gremio se impone
esta obligación al informático que levanta el velo del misterio y comprende,
por ejemplo, que hay que declarar todas las variables al principio del
programa?
No. Es que a España llegan las revistas americanas, y son
buenas. Muy buenas si las comparamos con las vernáculas. Pero tampoco escriben
a los Estados Unidos empujados por la admiración.
Es que leen los catálogos de los vendedores de programas y se
estremecen, víctimas de la envidia y de la ira. En términos generales, un buen
programa cuesta aquí tres veces más que allí; a veces, cuatro; a menudo, cinco.
Y el informático lee los precios mientras siente que sus ojos
se proyectan hacia adelante, como los del caracol, y su sangre burbujea
pensando en los importadores de software y hardware y en sus familiares hasta
cuarto grado. Tales importadores tienen el hábito compulsivo de decir, en las
revistas, que su margen comercial es reducido y que los piratas les chafan el
negocio, cuando es bien sabido que unos y otros pertenecen a la misma
asociación.
Un informático puede o no haber estudiado inglés en su
infancia. Quizá no lo hable, pero, sin duda, entiende el idioma en el que se
escriben los artículos técnicos: conoce algunas palabras y otras se las imagina
a fuerza de tesón. El caso es que nada escapa a su aguda mirada. Mucho menos
los precios.
La primera y la segunda vez redacta con esmero las cartas: pide
catálogos o pregunta por las condiciones de venta al extranjero, "outside
USA", "Overseas" o "foreign buyers", según los
anuncios. Curiosamente, los americanos responden siempre. Para ellos no hay
cliente pequeño, decididos como están a rebajar el déficit de su balanza
comercial.
Por último, se pide el objeto. Normalmente, un programa
fabuloso que, aquí, vale de tres a seis veces más, si es que está en el
mercado. Mi primera adquisición fue el Type Director, de Agfa Compugraphic. Mi
banco me preparó el talón internacional bajo el epígrafe de
"subscripción".
Nueve o diez días después recibí la llamada de un empleado de la
compañía aérea KLM. Mi programa había llegado a España, procedente de Estados
Unidos, pero vía Holanda, y las celosas autoridades, a despecho de estar
consignado a mi dirección, lo habían raptado en otro aeropuerto lejano, el
primero que tocó el avión.
-¿Eh? -dije, meditando sobre los abismos de la burocracia.-
¿Por qué no me lo envían aquí, que también hay aeropuerto y aduana?
Pero era inútil sublevarse contra el sino. Los funcionarios
sólo son felices desbaratando planes y aplicando alegremente oscuros
reglamentos que más parecen una venganza. Eso, al menos, me explicó el hombre
de la KLM mientras me sugería que me pusiera en manos de un agente de aduanas.
Aerpons mismo.
Fue el segundo problema: el agente de aduanas debe presentar la
factura de la mercancía para que le dejen retirarla. Pero la factura aún no me
había llegado, gracias a los esfuerzos combinados del servicio de Correos. Y
ahí estaba yo, lejos de mi querido programa y sin posibilidades reales de
meterle mano.
De Norteamérica a España mi paquete tardó nueve o diez días.
Yo, sin embargo, gasté veinte en recuperarlo de las crueles manos de los
aduaneros y, además, tuve que dar toda clase de explicaciones insistiendo en
que, aunque pueda parecérselo al lego, los programas no son estupefacientes. No
siempre, al menos.
Luego, claro está, la factura del agente de aduanas. Y,
después, la de la aduana misma, con el IVA o propina al Estado que tan bien me
sirve. Dieciséis mil pesetas me hicieron pagar por tan esmerado servicio.
Alguien que no haya resistido las acometidas del MS-DOS o que
no haya sentido el zumbido que provoca la lectura de una fuente en C, no habría
repetido la experiencia. Pero si algo enseña la informática es a pensar con
economía y precisión:
Un mes después de estos tristes acontecimientos, encargué a
California el GoScript, un emulador del lenguaje PostScript de Adobe. De nuevo
les envié un talón garantizado contra un banco de Nueva York y una carta
esmerada, en todo igual que la anterior, salvo en la postdata:
"Por favor: enviénmelo por CORREO
NORMAL."
Imaginar esta simple línea me había costado horas de cálculos y
de estudios sobre los hábitos psicológicos de los burócratas.
Pero fueron esfuerzos mentales bien invertidos: Quince días más
tarde el cartero me entregó en mano el paquete con el programa americano. Los
funcionarios de aduanas y los agentes que hacen los trámites fueron burlados
por los hombres esforzados de Correos.
Si el lector no ha llegado aún a ese estado mental en que el
espíritu exige ponerse en contacto con Estados Unidos, que tome nota del
consejo. Termine todas las cartas con esta sencilla línea: "Enviénmelo por
correo normal". Puede añadir que lo hace para esquivar un impuesto. Los
americanos, está comprobado, comprenden y obedecen. Comparten con nosotros la
afición.
Y comprenden mucho mejor de lo que creemos después de leer sus
revistas en inglés. Por ejemplo, hay informático que suda al tener que redactar
en ese idioma: teme parecer demasiado extranjero usando una sintaxis que no es
la suya o no ser capaz de expresar exactamente sus ilusiones y esperanzas.
Hay también una solución fácil, elemental: escribir en español:
Tras leer un anuncio de un programa OCR, o sea, de
"Reconocimiento Optico de Caracteres", ¡por sólo cien dólares!, me
sentí atrapado por la dificultad de explicar en detalle que lo quería para
funcionar con un "scanner" de mano, no de página entera. Les enviaba
el correspondiente talón pero necesitaba pedirles que, si el programa no corría
en determinados supuestos, rompieran el cheque. Algo muy confuso para quien,
como yo, sólo maneja habilmente el inglés de almohada, también llamado inglés
camero, a base de muchos gestos.
Escribí en español y confié en que el olor de los dólares
agudizara los cerebros pensantes de la compañía. Era una suposición acertada y
pronto recibí mi OCR con una carta que demostraba, en inglés, que me habían
entendido perfectamente.
Desde entonces, y salvo en casos especiales, confío en los
vendedores norteamericanos, capaces de entender cualquier idioma que les de un
beneficio. Uno de estos días, con fines experimentales, voy a probar en
catalán: estoy seguro que me atenderán con la misma cortesía. Y siento no
conocer nada de sánscrito para hacer la prueba de fuego.
NOTA BENE: Aunque hablen
el mismo idioma, ni se le ocurra escribir en español a Inglaterra. La carta o
el pedido va a la basura sin remedio. He ahí la razón de la decadencia
británica: son casi tan soberbios como nosotros.
Notas útiles
Nota gestos
Y algún suspiro bien modulado. No les diré donde lo aprendí,
pero se trata de una academia muy agradable.
Nota mano
Ya se comprende que es un eufemismo. El cartero, lejos de
entregármelo en mano, dejó el paquetito en la calle. Mi casa es un solo
edificio con una ranura en la puerta que hace las veces de buzón. Dado que el
paquete no pasaba por ella, el inteligente cartero dejó el género en la acera y
sólo Dios evitó que pasara por allí algún sinvergüenza o el alcalde.
Nota fuente
Las «fuentes en C», aunque se admire el lego, no son fuentes
que manen «ces»,con un artística figura de mármol o bronce arriba: son el
programa mismo escrito en lenguaje C antes de ser compilado. Se les llama
«código fuente» y el uso acaba dejándolos en «fuente» a secas, para tratar de
confundir al no iniciado y al Cesid.
Nota banco
El banco también chupa sangre de informático en cuanto se le
presenta la oportunidad. Hace muy pocos días pedí un talón de 50 libras, el
equivalente a unas 9.200 pesetas. Por gastos, corretaje y otros conceptos, me
cobraron 2.500. Esto es suficiente para volverse decidido partidario de la
nacionalización de la banca.
Nota software
El «software» es el espíritu, la matemática, o sea, los
programas que el ordenador, con singular habilidad, lee y ejecuta. El
«Hardware» es la materia, o sea,el ordenador y sus demás accesorios El cuerpo del delito, por así decir. Como en el caso del hombre -un parecido más-
también ellos están compuestos de cuerpo y alma. La sangre, en cambio, la pone
el comprador del equipo.
DE
VENDEDORES Y OTROS PELIGROS
En más de una ocasión ha aparecido en estas páginas mi
vendedor, ése que curó uno de mis modems golpeándole de firme con la llave de
su casa.
Su razón social, en un alarde de originalidad, se llama
Electrónica Pons y, dado su carácter afable, su trastienda es una especie de
tertulia permanente de aficionados que acuden allí a llorar sobre los discos
duros rotos o a darse consuelo mutuo, sentados entre ordenadores e impresoras.
El Electrónico Pons es un hombre de talento, como demuestra el
hecho de que, en año y medio, ha conseguido extraerme un millón seiscientas mil
pesetas y, en sucesivos cambalaches, me ha hecho cambiar tres veces de
ordenador. Talento en estado puro.
Pero la mejor forma de presentarle es a través de una anécdota:
Un amigo, funcionario autonómico presionado por la moda,
empezaba a pensar en ordenadores. En su imaginación, nutrida por Hollywood, les
veía diciendo «Pip, pip, se acerca el consejero de finanzas. Tensión doscientos
cuarenta. Posiblemente trae mala leche. En el bolsillo esconde un proyecto de
ley con el que golpear a los díscolos.»
O sea, que lo que sabía mi amigo sobre estas máquinas cabía al dorso de
un sello, pero estaba contrayendo la enfermedad informática a ojos vistas y se
le veía proclive a comprar "marca" pagando así, además de los chips,
la publicidad televisiva.
-Llama a mi vendedor. -le aconsejé, recurriendo al expresivo
lenguaje matemático.- Si necesitas "n", no te venderá
"n+10"
Se puso en contacto con el Electrónico Pons y éste, sin pérdida
de tiempo, le advirtió que disponía de un IBM PC de segunda mano que era una
verdadera ganga: 75.000 pesetas con disco duro incluido.
Dos días después el funcionario se me quedó mirando con sorna.
Eso me hizo comprender que había olvidado darle un dato fundamental para
seguirle la pista al Electrónico Pons, un dato cuya ignorancia había llevado la
confusión al espíritu burócrata del funcionario:
-Llegué -me dijo- y allí no había ninguna tienda de electrónica.
Había una panadería.
-Sí. -dije, porque es cierto que hay una panadería que huele a
hogar.
-Entré. -siguió el funcionario.- ¿El señor Pons?
-¿Para qué lo quiere usted? -me preguntó el panadero.
-Deseo hablar con él.
-¿Sobre qué?
Aquel panadero resultaba ser un tipo desconfiado, poco proclive
a las confidencias mostrador por medio. Pero no es de extrañar habida cuenta
que mi amigo es la viva estampa de un inspector de hacienda que lleve tiempo
sin beber sangre de contribuyente.
Sólo cuando se pronunció la palabra "ordenador" los
malentendidos empezaron a disiparse. No es que Electrónica Pons sea una
panadería, es que el Electrónico Pons es panadero entre otras muchas cosas: un
espíritu activo que le ha llevado a darse de alta como pescador profesional,
como radioaficionado y como almacenista.
Heredó la panadería años después de establecerse en el ramo de
la electrónica y, forzado por las circunstancias y la codicia, unificó los dos
negocios. Por las mañanas despacha pan, pastelillos, ensaimadas y creo que
huevos de granja. Por las tardes, ordenadores. Las noches las reserva para
instalar redes Novell a domicilio y para ayudar a sus clientes a manejar
confusos programas de contabilidad.
Es, sin duda, un superdotado. Además no es un simple vendedor
sino un aficionado al medio: programa con relativa soltura, monta complicados
ordenadores a partir de un simple kit y un infecto manual en americano. Da
consuelo a los afligidos y, como los médicos antiguos, visita a domicilio, ya
para limpiar de virus el disco duro de un cándido, ya para añadir una Mega de
expansión de memoria a un AT que se está quedando corto.
En las largas noches de invierno me hace confidencias:
-¿Conoces al médico Goñalons? Pues ayer le saqué el viernes
trece. -comenta como si se tratara de una operación- Se le había comido el
disco. Y a Lorenzo, el contratista de obras, le he quitado esta tarde el
Pakistaní Braim. Y a Camps le he instalado el modem externo que no sabía
configurar y le he regalado el Procomm.
Chafardeos de aficionado que animan la vida entre programa y
programa. Y, claro, a cambio de este trato humano, no tengo corazón para
negarle nada:
-Tengo una oferta de impresoras láser... La Star, que es muy
buena marca.
-Venga la láser.
-Me han llegado unos chips de memoria para tu tarjeta VGA...
Con 512 K siempre funcionan mejor.
-Vengan los chips.
Un trato familiar y apacible. A veces me llama para leer, entre
los dos, un manual americano que se resiste a la interpretación. El de las
redes Novell, por ejemplo, en un lugar dice que, una vez diseñado el menú
específico del usuario, hay que llamarlo MAIN.MNU. Pero luego el programa, con
su habitual mala fe, no lo acepta.
Trabajamos codo con codo y solemos triunfar sobre las fuerzas
del mal que se han adueñado de los manuales. Otras veces nos reímos de los
infelices que vienen llorando porque tienen el disco duro tan infectado que ni
se les enciende la pantalla, y resulta que han averiado el monitor y no otra
cosa.
Sólo una vez le he visto verdaderamente enfadado: Compró un
PageMaker, con sólo dos instalaciones los venden, para un cliente que tiene una
imprenta informatizada. La primera instalación se destruyó a causa de un
formateo accidental del disco duro, cosa que gustan de hacer los novatos. La
segunda, cayó víctima del virus de la pelotita. El impresor, en lugar de pedir
ayuda y confiar en los especialistas, formateó confiando en que los backups
restaurarían su PageMaker. Uno que no sabe cómo se las gastan los vendedores de programas .
El Electrónico Pons, vendedor autorizado, habló con la casa,
explicándoles el cúmulo de desgracias caídas sobre el impresor. Incluso llegó a
decir que era algo tonto para mover a la piedad al distribuidor. ¿Serían tan
amables de enviarle otro programa, libre de gastos?
No. No lo serían. La norma de la casa era no fiarse ni de su
padre. Cierto que tienen motivos, pero cierto también que mi vendedor obraba de
buena fe y con la verdad por delante.
La verdad tampoco entraba en los estatutos del distribuidor: si
quería otro PageMaker tendría que pagarlo como de costumbre: al contado. El
Electrónico Pons dijo que sí, qué remedio y, nada más colgar, llamó al vendedor
del COPYII PC, con la tarjeta que permite duplicar cualquier programa, no
importa la protección que lleve. El Superlok del Pagemaker es un juego de niños
para él.
Ahora pocas personas, en un radio de cincuenta kilómetros,
carecen del PageMaker. A eso ha conducido la codicia del distribuidor que no
creyó al Electrónico Pons. No debieron herirle en sus sentimientos.
* * * * *
Quizá algún lector detallista se pregunte qué fue de aquel IBM
PC que iba a comprarse mi amigo el funcionario por 75.000 pesetas. Pues nada:
el Gobierno Autónomo le envió un Olivetti AT, con impresora de carro ancho.
Meses después, cuando comenté con el Electrónico Pons mi
intención de montar un BBS, observé un brillo en sus ojos. Nada dijo, pero los
ojos seguían ardiéndole en la penumbra cuando nos despedimos.
Al día siguiente me llamó. Le acababa de salir una oportunidad
y, lleno de amistad, había pensado en mí: un IBM PC estaba disponible por
75.000 pesetas. Con disco duro incluido. Se acababa de enterar.
Me dolió que subestimara de aquel modo mi memoria, pero dije
que sí. Al día siguiente, cuando se cerró la panadería, fui a recoger el cachivache.
Sólo entonces descubrí que me lo daba sin monitor, sin salida de impresora y
sin tarjeta gráfica. La ganga empezaba a desvanecerse como una bruma.
Menos mal que yo disponía de monitor y tarjeta EGA, sobrantes en
casa desde otros cambios anteriores. Eso me permitió resistir el golpe con una
sonrisa viril e instalar en poco tiempo mi BBS 2.001 (312, 8N1, 24 horas,
971378170)
Un mes después el disco duro saltaba hecho pedazos después de
emitir unos pitidos de dolor infrahumano. Lo enterramos el Electrónico y yo, no
sin pronunciar unas sentidas palabras:
-Este PC, que en paz descanse, no te lo pago hasta marzo.
-De acuerdo. -respondió el compungido Electrónico Pons.
Y me regaló otro disco duro usado, con la esperanza de
estimular mi cartera.
Pero no. Todavía, no.
Notas útiles
Nota programas
El PageMaker viene protegido por el Superlok, un programa
infernal que se pasa el tiempo vigilando a los que intentan sacar copias
piratas.
LAS
IDEAS NO TIENEN PADRE
(Algunos de los que las
usan, tampoco)
Si algo distingue a la Informática de otras artes, es el
plagio. No se rían, que bien sé que en literatura y en arquitectura, por no
hablar de la política, es moneda de curso legal. No importa: en el mundo de los
programas, mucho más.
Las grandes empresas de " software ", por así decir,
andan todo el tiempo en los tribunales, acusándose mutuamente de copias
descaradas y argumentando, en defensa propia, que hay muchas formas de desollar
un gato.
Pero esto se ve con más claridad en algunas revistas, donde a
veces aparecen programas copiados literalmente. Unos prefieren plagiar a las
publicaciones inglesas y otros a las americanas. Tengo una variada colección de
estos prodigios, unas veces con firma hispánica y otras sin firma, a pelo.
Los usuarios también son finos: agarran un truco extranjero, lo
envían a una revista que, a lo mejor, les paga mil pesetas por él, y lo firman
descaradamente. Hay casos curiosos en que se puede seguir la pista a una misma
idea: un programita que, por ejemplo, dibuja una curva de dragón para
ordenadores MSX, se ve traducido, al poco, para Amstrad CPC y, luego, para los
PC compatibles. Tres transfiguraciones para la misma idea: una fórmula de
Mandelbrot que, eso sí, se desarrolla de modo distinto según el lenguaje de
cada uno de los ordenadores.
Y ahora, aunque el gremio de iniciados tome represalias contra
mí, no tengo más remedio que levantar un pico del velo del misterio: Un PLOT es
un único punto encendido en la pantalla, o sea, un PIXEL iluminado. Puede ser
de distintos colores. Un DRAW es una línea, también de distintos colores, para
no desmerecer. Siempre conforme al basic de los AMSTRAD pequeños y no de los
PCs.
Sucedió que, in illo tempore, yo había picado con un ordenador
o, mejor dicho, con un vendedor que me aturdió con su corbata policromada y, en
tanto me reponía, se adueñó de mi alma inculta, que lo ignoraba todo sobre el
chip y sus misterios.
Yo quería escribir y me colocó un ordenador que sólo escribía.
Era capaz de imprimir en la pantalla docientos cincuenta y seis caracteres
variados, pero no sabía hacer un PLOT (vea la definición de arriba). Mucho
menos un DRAW. Los fabricantes hacen cosas así para probar los nervios de los
aficionados. Ponen fotos con monitores repletos de bellos dibujos pero, al
tocar la realidad, todo se queda en una argucia publicitaria.
Aquel ordenador, que era cejijunto, no hacía plots ni draws
desde basic porque algún genio había decidido que un escritor no debe hacer
dibujos, distrayéndose así de más altas funciones intelectivas.
Sufrí en silencio cuanto puede soportar un hombre. Entre
sufrimiento y sufrimiento, leía revistas especializadas que sólo conseguían
confirmarme lo ya sabido: la máquina podía contar hasta un millón en segundos ,
pero no sabía encender un simple punto de luz en su pantalla.
Los anuncios me orientaron y, al fin, di con un programa que,
cargado en la memoria del artefacto, permitía maravillas: cambiar la forma de las
letras o diseñarlas yo mismo; hacer sonar el zumbador imitando una canción;
encender el motor de la disquetera y, por supuesto, hacer Plots y Draws.
Invertí en él las mejores horas de mis madrugadas y, al cabo de
un mes, comprendí por encima el método que usaba. Escribí una réplica de él en
código máquina, un lenguaje en números hexadecimales que suena así:
4d4144524944 , que quiere decir MADRID
6d6164726964 , que quiere decir madrid en
minúsculas.
Es posible imaginarse la tortura que supuso para un sólido
cerebro educado en el arcaico sistema
decimal . Con todo, llegué a terminar un trozo de código que, escrito en
un determinado lugar del lenguaje BASIC de mi máquina (O sea, pokeado), dió a
mi lenguaje de programación una rudimentaria capacidad gráfica. E insisto en
que partía de unas rutinas de dominio público, transformadas por mí para las
necesidades del inefable Amstrad PCW , aventajado discípulo de Sade.
Muy orgulloso pero, sobre todo, muy cándido, se lo llevé a una
revista especializada junto con la descripción detallada para conseguir que el
usuario más torpe fuera capaz de construirse su Basic gráfico. Junto al truco,
dos o tres programitas que dibujaban circunferencias y hasta esos buñuelos
conocidos por toroides en algunas geometrías. Para redondear, añadí un método
que permitía diseñar nuevos juegos de caracteres para que el ordenador se
vistiera de fiesta y pusiera un poco de fantasía al tedioso tecleo.
La revista, por vía de un profesional melenudo, me dio las
gracias: acababa de poner fin a la profunda frustración de miles de usuarios
víctimas de la publicidad engañosa y de los tinglados del marketing
internacional. Un mérito que, sin duda, Dios me pondría en el lado bueno de la
balanza.
Ahora, un poco de chino, porque, salvo en chino, no se puede
explicar la pega: Mi método usaba, para unirse al peculiar basic de aquel
ordenador, una serie de operaciones muy profesionales con SID.COM, el
equivalente al DEBUG de los PC, un desensamblador simbólico. Los
desensambladores simbólicos tienen un nombre raro, pero existen.
El revistero dijo que el método, brillante, era poco apto para
las castigadas mentes de los usuarios, que necesitaban material precocinado. En
vez de unir mis rutinas al programa principal, él las traduciría al basic para
que se cargaran en memoria en los puntos claves. Eso, en principio, quitaba el
mérito fundamental de mi trabajo: un nuevo BASIC que no necesitaba dos o tres
cargas de rutinas añadidas.
Bien: dos meses después salieron mis trabajos: tres páginas de
talento desbordante firmadas por otro señor. También vio la luz mi sistema para
cambiar la forma de las letras, pero con la misma firma apócrifa.
Ni que decir tiene que mi fe en el ser humano se tambaleaba
tanto que vertía el café con leche al llevárselo a los labios. Aunque me sabía
un benefactor de la humanidad, aquella descarada apropiación me hacía sangrar
espiritualmente.
Aprendí la lección. Pillé un programita en basic del MSX, lo
traduje al GW-BASIC propio de los PC y lo envié a otra revista.
Ambos, el original y el mío, dibujaban curvas de dragón, cosa que se
correspondía con mi estado de ánimo. Me lo publicaron, me lo pagaron y, encima,
me lo alabaron. Las curvas de dragón -decían- son una de las más complejas
funciones geométricas. Nótese la elegancia y la sencillez con que A.R. resuelve
los notables problemas en sólo seis líneas.
De donde deduje lo que ya saben tantos en España: vale más
fusilar el trabajo de otro que estrujarse los sesos. Tuve la confirmación
cuando volví a enviar otro programa, enteramente mío, que permitía dibujar
cualquier cosa en la pantalla usando las flechas de tecla llamadas cursores y
que, luego, convertía el dibujo en un programa que se ejecutaba solo. Todo en
10 o 12 líneas. No lo aceptaron. Debieron notar que no estaba copiado.
Y hay mucho más: un par de amigos, con gran espíritu comercial,
decidieron hacer una revista en disco para una clase de ordenadores que
disponían de muy poca información y de muy pocos programas. Trabajaban como
hormiguitas pero, cada mes, salía un nuevo número repleto de noticias, trucos,
programas y hasta dibujos artísticos de muy buen efecto.
Al quinto mes estaban superados por la demanda: no tenían
tiempo literal para producir tantos ejemplares ni para enviarlos por correos
dentro del plazo. Tampoco ganaban aún el bastante dinero que les permitiera
contratar personal.
El más espabilado de los dos hizo lo único sensato: ir a una
revista bien consolidada, dejarles los ejemplares de su disco-revista y tratar
de venderles la idea a cambio de muy poco. Los profesionales, muy simpáticos,
sonrieron agradecidos después de frotarse las manos y dijeron que lo pensarían.
Como era lógico, unos meses después esa editorial comenzó a
anunciar una disco revista fetén, repleta de trucos, utilidades, etc... La de
los jóvenes aficionados se vendía a 700 pesetas. La de los profesionales, a
2.500.
Hoy, cientos de solitarios pensadores han hallado trucos o
escrito programas capaces de ayudar considerablemente al usuario, pero los
guardan para sí mismos y sólo los usan para asombrar a los amigos. De tanto en
tanto, piensan en los ladrones de ideas, que son legión, y sienten lo que
Cervantes por Avellaneda: una vieja y profunda emoción.
Si no fuera por los Avellanedas, la informática en España
avanzaría mucho más rápidamente.
Notas útiles
Nota GW-BASIC
Si sigue siendo usted el mismo novato de antes, debo decirle
que BASIC es un lenguaje de programación de alto nivel, y que no se llama así
porque sea el "básico" o el más fáci,sino porque BASIC es la
resultante de esta empanada gallega: «Beginner's All-purpose Symbolic
Instruction Code». O sea, B.A.S.I.C., como N.A.T.O., pero enchufado a la
corriente.
Nota PCW
Los PCW de Amstrad se comercializaron como «la máquina de escribir
revolucionaria», y, evidentemente, revolucionaron el concepto de ordenador:
nunca una máquina estuvo peor preparada para actuar de ordenador, o sea, para
dar hermosas satisfacciones a su amo y señor.
Nota DEBUG
SID para CP/M y DEBUG para MS-DOS. Son herramientas
informáticas que permiten ver por dentro los programas compliados, ya en forma
de números hexadecimales, ya como texto incomprensible, ya como líneas de
órdenes de peculiar estilo literario:
«mov a1,1111b
int 21h
mov al,es:[di]+1
cmp al,32 »
Bien claro está su significado, ¿no?
Nota decimal
El sistema hexadecimal (casi un «ecosistema»), como su nombre
indica, es en base 16. O sea, que uno es uno, pero 10 es A, 11, B; 12,C; 13, D;
14,E; 15,F; y, aquí está lo bueno, dieciséis es 10. Está todo muy bien pensado
para confundir a una mente inocente.
Nota segundos
Tenga en cuenta que el PCW se trataba de un Z80 bajo CP/M Plus.
Si es usted novato, ahí tiene un buen material sobre el que
meditar. Sólo le daré una pista:el Z80 es de silicio y el CP/M Plus, no.
Nota Mandelbrot
Si el nombre no le suena, cosa más que posible, trate de
encontrar algo sobre geometría fractal. Y si todo esto le suena a chino, además
de estar en su derecho, no se preocupe demasiado: hoy las ciencias adelantan
que es una barbaridad.
Nota plagiar
También existe una escuela ecléctica y sin complejos, que
plagia por igual a ingleses y a americanos, sin molestarse siquiera en traducir
las "label", o sea, las etiquetas que el lenguaje usa para saltar de
unas instrucciones a otras según las necesidades del programa.
Nota software
Es el espíritu insuflado en la dura mollera de la máquina. A
veces, un clásico espíritu burlón o poltergeist.
.
Nota rutinas
Vale la pena decir qué nombre recibía aquella colección de rutinas,
porque no está exento de gracia:
"El Universo y todo lo demás que usted quería saber sobre
el PCW y no se atrevía a preguntar"
¡Ahí es nada!
Nota lugar
Aquel Basic, como tantos, empezaba con una tabla de saltos (que
no tiene nada que ver con la gimnasia). No hubo más que añadirle unas nuevas
órdenes de salto en dirección a mis añadidos. Y, por supuesto, decirle en qué
lugar de la memoria se debían cargar mis nuevas instrucciones.
KEYBSP
Los sábados acudo con mi hijo a una tienda de informática donde
él lucha por deshacerse de su asignación. El propietario, gran comerciante,
deja que la chiquillería lo toque todo y hasta que use los diferentes juegos.
Probar antes de comprar. Y vende más que cualquier otro de la zona aunque no
entiende palabra de informática.
Mientras, mantiene una especie de tertulia con gente de más
edad. No es raro oír allí que el DOS es una verdadera amenaza para hombres y
bestias o que los ordenadores no tienen madre: que nadie espere de ellos
caridad, comprensión o dulzura.
Un cuarentón rubio abundaba en este tema, quejándose de que a
su AT le acababan de cambiar un chip. El mecánico, ser sin conciencia, había
substituido un buen chip inglés por uno español del que el rubio sospechaba.
-Desde que me lo han devuelto -dijo al fin- escribe las letras
cambiadas. No hay forma.
Caritativo como soy, no pude resistirme:
-¿Hace mucho que tiene la máquina?
-Desde Reyes
-Ah. ¿Y qué chip le cambiaron?
-No sé. Uno.
El lector experto, como yo entonces, ya habrá diagnosticado la
avería del AT. Pero había que convencer al interesado, que tenía la mirada
vivaz, pero fija, de un salmonete refrigerado.
-Puede -dije con delicadeza- que no sea el chip español.
-¿Qué va a ser, entonces? -había incredulidad en sus palabras.
-El " Autoexec .bat". -confesé, sin ocultar nada.
-¿En qué parte va del ordenador?
Renuncié a hacer un chiste fácil, posicionando el Autoexec en
la pierna izquierda de la máquina y me atuve a la ciencia empírica:
-Es un programa, ¿sabe?
-No es el Autoexec. -descartó el perjudicado.- Antes de cargar
cualquier programa ya se hace un lío con las letras.
El sistema de muchos, como se ve, es dar al interruptor y dejar
a la naturaleza el resto.
-El Autoexec.bat es un programa que pone el ordenador a punto.
La máquina lo ejecuta al arrancar.
Por allí había un XT encendido. Edité ante sus incrédulos ojos
el Autoexec y le señalé la línea culpable: " KEYBSP E". Luego abrí el subdirectorio DOS y
le mostré el programa que adaptaba el teclado a nuestra acentuada lengua.
-¿Eso es? -me preguntó, indeciso.
-Eso.
-Es que yo corrí ese KEYBSP y, al ver que no hacía nada, lo
borré para tener más espacio.
No sabría decir si la idea acudió a mi mente como un relámpago
o como un inspector de Hacienda:
-Bien. -respondí, manteniéndome impasible, pero dispuesto a
ayudar a la Naturaleza a eliminar a los menos evolucionados.- Hay otra forma
más fácil de arreglar el problema. Apunte: Tiene que escribir "
Format C:" y darle al Return, que
es esta palanquita. Cuando la máquina le diga cualquier cosa, responda que sí,
sin miedo, y pulse Intro.
-Gracias. ¿Y el chip?
-Ni lo sentirá. Será como un reconstituyente para él.
Notas útiles
Nota Format
Para poco iniciados: Format es el programa más peligrosos de
cuantos vienen con el sistema operativo: es capaz de borrar todos los datos
cuidadosamente acumulados en el disco duro. La orden FORMAT C: es,
precisamente, la que formatea el disco duro y nos hace perder toda la
información que guarda. El programa FORMAT, receloso de vérselas con un
pardillo, advierte que se va a borrar todo y pide confirmación. Si se dice que
sí, no hay modo de detener el terrible proceso.
Nota KEYBSP
De nuevo para los poco iniciados: el programa KEYBSP.COM es el
que carga el juego de caracteres españoles adecuado a los teclados que usamos
aquí, con eñes, «¡» ,«¿» y acentos. Por eso leerá más adelante que, al
ejecutarlo, no parece suceder nada. En efecto: sólo obra maravillas cuando no
está cargado.
Nota AT
Si usted es de los que llaman a los ordenadores por su marca y
número, no está lo bastante iniciado. Un buen informático solo habla de PC, XT
o AT, según lo que corre la máquina.
Pero si quiere alcanzar la perfección, la forma mejor de hablar
de los mejores amigos del hombre es la siguiente:
Un 8088 (que es un PC)
Un 8086 (que es un XT)
Un 286 (que es un 80286, llamado AT)
Un 386 (que es un 80386, también AT,pero de mejor
familia)
Un 486 (80486, que es el acabose: la modernidad
absoluta)
Nota pierna
En realidad está en el intestino delgado, ayudando a digerir la
información.
Nota Autoexec
Uno de los caprichos del DOS es leer, nada más arrancar el
ordenador, dos ficheros que siempre tienen que estar presentes en el directorio
de raíz:el Autoexec.bat y el Config.sys. Entre ambos consiguen dar al DOS una
apariencia más humana.
Nota DOS
Para los poco avezados, D.O.S. significa Disk Operating System.
El saber no ocupa lugar, pero no creemos que este conocimiento haga más feliz
al lector, sobre todo si maneja el DOS y lo sufre.
PEPE,
EL TELEFONICO
Pepe, el telefónico, es un amigo interventor de la CTNE. En su
oficina manejan unas complejas bases de datos hechas con DBASE , pero él, para su gobierno,
necesitaba un programita para llevar la cuenta de los morosos.
-Uno -me dijo- que con sólo teclear el DNI me diga si nos debe
algo y cuánto. Hay tipos que se dan de baja dejándonos colgado un pastón y
luego piden otra línea. ¡Y se la damos!
Hay quien piensa que una base de datos no es apta para el
consumo humano. Pepe el telefónico, no: estaba dispuesto a fiarse de una
confeccionada por mí a la medida, aún sabiendo de oídas que yo podía meterle
algún programa disfrazado que organizara bonitos efectos con su verdadera base
de datos. No siempre es fácil para un perjudicado por la CTNE dejar de tomar
venganza.
Pepe, en cambio, todo lo más opina que por los alrededores de
su ordenador siempre debieran merodear varios boys-scouts, dispuestos a prestar
ayuda desinteresada.
En fin: la tarea no era difícil y tres días después me presenté
en su despacho con el pedido. Para demostrarle el funcionamiento, inauguré el
listado: nombre, dirección, DNI y cantidad adeudada. Como sólo admitía números
hasta seis cifras, escribí: 222.222 ptas.
Luego, en el modo de búsqueda, di mi DNI y, en efecto, la base
de datos me reconoció como moroso habitual, expresando algunas opiniones que yo
le había enseñado para darle un acabado más profesional y humano.
Hecha la prueba, zarpé con la satisfacción del deber cumplido.
Sólo horas después recordé algo fundamental y llamé con urgencia a Pepe el
telefónico:
-Oye -dije lleno de inquietud- : borra mis datos de la lista de
morosos. Es la opción tres: tachar al que paga.
-No te preocupes. ¿Crees que aquí somos tan brutos?
Lo creía,pero no era el momento de profundizar en el tema. Les
había visto perder muchos datos por apagar el ordenador sin cerrar los
ficheros.
Diez días después recibí un sobre de Telefónica recordándome
una presunta deuda de 222.222 ptas y amenazándome con echarme a las fauces de
un juez excitado.
Quien diga que los corazones no se pueden encoger hasta el
tamaño de un hueso de aceituna, miente. También se engaña quien crea que un
informático, después de enfrentarse al
C , lo encaja todo.
-Oye, Pepe. -dije tan pronto como recuperé la voz y marqué su
número- Que me ha llegado una factura de 222.222 pesetas.
-¡Andá! -exclamó el otro- Mira que me avisaste, pero se me
olvidó. Y, ahora, ¿cómo lo hago yo? Porque eso ha ido a Madrid y, si no pagas,
te cortan las líneas.
Yo, en mi modestia, hubiera cortado muchas cosas distintas
antes de llegar a ese final, pero no por teléfono.
-Oye. -me dijo al cabo de un minuto de silencio en recuerdo de
mi cartera fallecida- Acabo de consultar y me dicen que tu línea está cortada
ya. No hay nada que hacer.
Hizo una pausa y nos reímos los dos. Con algo de anticipación,
me había gastado la inocentada del 28 de diciembre. Ya veremos cómo encaja él
cuando descubra que mi base de datos le tiene a él como moroso imborrable , con una deuda de 999.999
pesetas.
Notas útiles
Nota imborrable
Aunque se borren todos los registros, la base de datos reconoce
su nombre, dirección y DNI, dándole siempre como moroso. Por cierto que algunos compañeros de otras
provincias, decididos a controlar a los morosos, le han pedido copia del
programa. A Pepe el telefónico le espera un futuro difícil mientras que a mí,a
lo mejor, hasta me pagan.
Nota DBASE
DBASE es un gran programa para hacer y controlar Bases de
datos. Los profesionales, en cambio, puede que se sorprendan al saber que las
complejidades administrativas de una compañía como la CTNE se resuelvan así y
no con programas más complejos y serios.
Personalmente saqué la conclusión de que la Telefónica padece
una gran penuria de programadores.