1.6.-APARICIÓN DEL CRISTIANISMO
EN LOS ANTIGUOS NÚCLEOS DE POBLACIÓN
DE NUESTRA TIERRA.
.-Santiago el Mayor, hijo del Zebedeo y de María Salomé, hermano mayor de San Juan Evangelista, que era uno de los discípulos predilectos de Jesucristo, según la creencia realizó su labor de apostolado en Hispania, atribuyéndosele muchos sucesos gloriosos.
.Había nacido en Betsaida (Galilea), y murió sufriendo martirio en Jerusalén, siendo degollado por orden de Herodes.
.Según la tradición, su cuerpo fue trasladado por sus discípulos hasta los confines del mundo, hasta Finisterre (el fin de la tierra conocida) en la Península Ibérica, concretamente a Iria Flavia, en las inmediaciones del actual Padrón.
.El cuerpo del Santo fue sepultado en el lugar de Liberodunum, elevándosele un mausoleo; a consecuencia de las persecuciones contra los cristianos de los primeras siglos del cristianismo, llegó a desconocerse el lugar exacto de su sepulcro.
.-Empapadas nuestras tierras con la nueva doctrina cristiana, a esta época, a los primeros siglos del cristianismo en Hispania, según la misma tradición se remonta la antigüedad de la primitiva talla de Nuestra Señora la Virgen de Castroboda, patrona de Maderuelo; imagen que se veneraba en el lugar de su nombre, sito dos leguas (N1) del enclave actual de la Villa, cerca del priorato de Casuar (N2) y en lo alto de una peña de entre las muchas que hay en el estrecho que allí forma el río Riaza.
.El sitio exacto de culto se localizaba a la margen izquierda del río, en la última elevación antes del arroyo de Balugar. Tenía este emplazamiento, en su cima, una llanura capaz para un pueblo, fortaleza o castillo regular que, de haber existido, hubiera dominado estratégicamente toda la garganta y paso del angosto estrecho.
.-Las razones que tuvieron las gentes, que en aquellas épocas poblaban la zona, para colocar la figura en dicho lugar, si bien aún se ignoran, se pueden buscar en las prácticas religiosas de la cultura Arévaca, ya mencionadas, de situar sus ídolos en cuevas donde se les adoraba, y que esta costumbre pasara a la época del cristianismo.
.Esa parece ser la explicación más acertada si, además, nos guiamos por el primer nombre que le pusieron los naturales de Maderuelo a la Virgen: "Ntra. Sra. del Castro"; es decir, del campamento, pueblo o castillo (N3).
.-En las cercanías del lugar citado, en ese mismo cerro u otro adyacente, debía de situarse la población que creó la imagen primigenia, y a la cual es muy normal que le dieran por nombre, en una primera interpretación popular, "La Virgen del Castro" ("del pueblo"), colocando después la escultura, para su culto, en una cueva próxima según la costumbre arevaca.
.El nombre del lugar, "Casuar", podría resultar una castellanización de la expresión "Caslugar", es decir, una deformación del latín "Castro-lugar" o "lugar del Castro", evolución de "locále-locus": Sitio del pueblo (N4).
.-Tiene la talla actual como dos varas de alta -decía el Padre Felipe Sanz en sus "Notas" sobre la Virgen-, su cabeza es primorosa y en todo proporcionada a su altura, y pende de ella una toca que dando vuelta a su pecho deja bastante descubierta su blanquísima garganta; su frente es espaciosa, y está adornada por dos hermosos rizos que forman su pelo; sus negros ojos son grandes, pero tan majestuosos que infunden veneración. Está puesta en pie con grande majestad, teniendo en su brazo izquierdo un hermosísimo Niño, tan precioso como su madre, y en la mano derecha un cetro, siendo toda su talla de una extremada perfección.
.-La costumbre idolátrica Celta, de pender sus exvotos de las paredes de las cuevas donde se veneraba a los ídolos, debió de pasar a estos Arévacos romanizados y cristianizados que la trasladaron a los muros de sus ermitas, colgándolos de las paredes que levantaron en la época goda, llegando después la práctica hasta nuestros días.
.-De hacer caso a la leyenda, parece ser que la primitiva imagen de la Virgen del Castro debió desaparecer de alguna forma, o darse la circunstancia que de ella se fueran haciendo sucesivas y diversas versiones a medida que iban corriendo los siglos, pues la talla que hoy se venera es de un estilo escultórico muy posterior al visigodo e incluso al románico, tiempos a los que esta costumbre atribuye su creación o aparación.
FIN de la Página 6 del CAPÍTULO I.
MADERUELO: Un Recuerdo.
Jesús Hernando Bayo
©1996
ÍNDICE SISTEMÁTICO
AGRADECIMIENTOS /
PRÓLOGO /
INTRODUCCIÓN
CAPITULO I /
CAPITULO II /
CAPITULO III /
CAPITULO IV /
CAPITULO V
EPÍLOGO