1.2.-DOMINACIÓN ROMANA DE LA AREVACIA:
CAUCA.
.-Después de la derrota que Roma infligió a Cartago en Hispania (año 218 antes de Cristo), los nuevos dominadores del latio dividieron la Península en dos administraciones, nombrándolas como la Citerior y la Ulterior y poniendo su gobierno bajo el mando de dos Tribunos que dependían a su vez del Cónsul de las Hispanias.
.Siendo el Ebro el límite divisorio de las dos provincias, la tierra de Maderuelo quedó situada en la España Citerior, en el territorio llamado Arevaci, o la Arevacia, que comprendía la franja de tierra situada en ambas márgenes del Duero hasta la frontera Lusitana.
.-Algunas de las más importantes ciudades de la zona romana donde se enclavó la tierra de Maderuelo fueron: Voluce, en Calatañazor; Randa, en las cercanías de la actual Aranda de Duero; Travasosonense Sigitanorum municip, en Ayllón; Uxama, en Osma; y Confloenta, o Segontia Lacta, en Sepúlveda (N1).
.-Mucho les costó a los romanos conquistar la Península Ibérica, tanto que algunos puntos quedaron sin romanizar.
.En esta larga serie de luchas, siempre renacientes, cuyos pormenores sería tan farragoso como marginal al propósito de este trabajo narrar; en las cercanías de Maderuelo sufrieron dos grandes reveses los infatigables Arévacos en su lucha contra los romanos.
.-El primer hecho de armas ocurrió sobre el año 170 a. C., en que el cónsul romano de Hispania, Lúculo, y el tribuno de la Citerior, Escipión Emiliano, penetraron apresuradamente en la Arevacia y llegaron hasta Cauca, hoy Coca (N2), ciudad que tenía estatutos romanos de privilegio y fama de rica: la pusieron sitio bajo pretesto de estar aliada con rebeldes (con "los enemigos del Imperio"), aunque era su oro, en verdad, lo que iba buscando Lúculo, que era hombre sin fortuna y venía a la Península ávido de alhajas.
.Los cauceos, que se negaron a entregar tanto a los rebeldes como a su oro, después de haber tenido arrolladas las filas romanas con su sistema particular de ataque, cuneas, nombrado por los romanos "cuneus", fueron al fin envueltos y vencidos merced a los desesperados esfuerzos del pretor Emiliano, que les obligó a aceptar la paz.
.Fue una condición de esta "pax romana" que el pueblo Arévaco se separase de sus aliados (N3), y que Cauca entregara rehenes y socorros a Roma.
.-Satisfechas las estipulaciones por los cauceos y admitida en la ciudad la guarnición romana, descansaban los sencillos habitantes tranquilos y confiados cuando a una señal dada se arrojaron sobre ellos los soldados de Lúculo, degollando bárbaramente a los descuidados e indefensos moradores, sin perdonar edad ni sexo, dando el codicioso Cónsul la última mano al horroroso cuadro con un saqueo general que ordenó desconfiando sin duda de poder saciar de otro modo la sed de riquezas que le abrasaba.
.Aterrados los pueblos vecinos con tamaña crueldad y alevosía, abandonaron sus hogares y retiráronse a las sierras (según la costumbre) con sus mujeres y sus hijos, entregando antes a las llamas todo lo que no pudieron llevar a sus rústicas guaridas.
.-La fe romana podía muy bien disputar la primicia a la fe púnica.
FIN de la Página 2 del CAPÍTULO I.
MADERUELO. Un Recuerdo.
Jesús Hernando Bayo
©1996