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David Glasgow Farragut Shine
Primer Almirante de los Estados Unidos
hijo del menorquín George Ferragut Mesquida



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Almirante Farragut
- Dibujo del Autor -





























































































































































































 

:: JORGE FERRAGUT Y DAVID FARRAGUT :: 
... Un Recuerdo: Página 43. CAPÍTULO IV


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BAILE DE LA NOCHE VIEJA DE 1867
EN EL CASINO MAHONÉS

***

En la noche de un martes de Fin de Año, "del finido" de 1867, se realizó el magnífico baile que, en obsequio del Almirante Farragut, se llevaba preparando en el Casino Mahonés desde unos días antes al 20 de diciembre.

Por las noticias que, sobre las tareas que se realizaban con este objeto, publicaba periódicamente la prensa local, allegadas a su vez tanto de la junta directiva y la comisión de festejos que se nombró, como de los socios en general, parecía ser imposible presentar en él todo el realce en la decoración del salón, que al efecto acordó engalanar la referida sociedad de reunión: "Es cosa por demás sabida que a causa de nuestra aislada posición y sedentarias costumbres, no es fácil hallar a mano en Mahón ni con alguna prontitud como en otras partes, muchas de las cosas que salen de los limites usuales de las familias." -se quejaba el habitual cronista de "El Menorquín".


También se convenía en que había sido demasiado breve el tiempo disponible para los arreglos, atendida la circunstancia de haber estado interrumpidas y alteradas las comunicaciones con Barcelona, que era de donde había que surtirse la Isla para cosas extraordinarias, y de ahí que no pudieran estrenarse los adornos que allí fueron pedidos, sobre todo los cortinajes y alfombras.

Para esta ocasión, a su debido tiempo, fue facultada la junta directiva de dicho Casino, por la general, para embellecer y restaurar el espacioso salón de baile que contenía la casa donde aquel se alojaba; mas poco se pudo conseguir. Se blanqueó y pintó la sala y se dio el consiguiente repaso de aseo y mejoramiento en lo posible.

 

La corta permanencia entre los menorquines del Almirante Farragut no permitió prorrogar el día señalado para la celebración del baile y, por tanto, se dio del mejor modo que fue dable; y aunque se apartó mucho de verificarse con la brillantez de aparato que se propusieron los socios, "El Menorquín" confiaba: "...en que todavía así no ha de desmerecer de la reducida esfera social que ocupamos los mahoneses como población. Y de todos modos la buena voluntad con que se brinda el Casino Mahonés, fiel trasunto de los sentimientos que abrigan todos los menorquines en vez de un héroe de los E.E.U.U. hijo de un compatricio; y unidas estas afecciones del alma a la encantadora sencillez y naturalidad del bello sexo de Mahón, creemos ha de dejar satisfecho al insigne almirante a quien se desea agasajar.".

 

Después de todos los esfuerzos y las modestas opiniones de la prensa, brillante bajo todos los conceptos debío ser en efecto dicha "dernier soiree" de 1867, que los socios del referido Casino dedicaron al primer Almirante de los EE.UU., el cual a sus títulos de gloria y prez reunió la circunstancia, para los menorquines muy apreciada, de ser oriundo de Menorca.

Por lo publicado, tanto el espacioso salón de baile como el "buffet" y gabinetes adyacentes destinados igualmente a salas de refresco, estaban espléndidamente iluminados. La numerosa concurrencia se compuso de lo más selecto y escogido de la sociedad menorquina, y estuvieron invitadas las primeras autoridades, así civiles como militares; no dejando de asistir el General de la Plaza, que según "El Menorquín" también era natural de Menorca, hijo de Mahón

También fueron convidados todos los oficiales de los dos buques de guerra americanos. Las damas se distinguieron tanto por sus lujosos prendidos y elegancia en los trajes como por sus naturales gracias y belleza; figuraron destacados, en las crónicas  locales de sociedad de la época, los nombres de las distinguidas señoritas: Mercedes Aguirre, Cándida Ortega, Balbina y Pepita Calderón, Juana y Mariana Olivar, Antonia Ladico, Margarita y Adelfa Albertí, Cornelia Andreu, Isabel y Mariana Moncada, Francisca y Rosa Vicente, Antonia Tenorio y Felicia Uhler.

Sobre las once se presentó el Almirante con su Señora y se dio principio a la alegre danza que con animación, y la consiguiente variedad de compases, se prolongó hasta las cuatro de la madrugada.

El "buffet", que se abrió poco después de media noche, fue una profusión de delicadas confituras y pastelería con sus acompañantes los espirituosos licores y vinos generosos; pudiendo afirmar, nuestro corresponsal de "El Menorquín", que "sin temor de pecar de exagerados, estuvo servido con tanto esmero y riqueza de adornos, que nada tenía que envidiar a los que pueden ofrecerse en poblaciones de mayor importancia.". Se obsequió además a los concurrentes durante el resto de la noche con té, chocolate y café, y diferentes clases de superiores pastas.

El Almirante, acompañado de su Señora y del Cónsul de su nación con la suya, se retiró del baile a cosa de la una; y quedó en la creencia de los presentes que salió muy complacido y contento. Sin embargo de sus años, tuvo con agilidad la galantería de bailar unos lanceros y un rigodón con la señora del Cónsul americano y con Dña. Amalia Bassois de Vigo; la señora del almirante tuvo la amable complacencia de bailar una vez con el señor Subgobernador de Menorca y otra con el presidente del Casino. 

Al despedirse Farragut del presidente de la entidad, le recordó la invitación que le hiciera de que fuesen a su buque todos los socios con sus familias, por desear corresponder a la fineza y atención de que había sido objeto por parte de la consabida sociedad.


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"Jorge Ferragut y David Farragut: Un Recuerdo."
Jesús Hernando Bayo
©1995


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