Después de la rápida campaña de
Nueva Orleans, las siguientes ordenes que recibió Farragut fueron las de
hacer completamente libre de navegación el Mississippí.
El compañero de Farragut, C. H.
Davis, se había adueñado con su escuadra de la parte Norte del Mississippí
y se encontraba de estación en la parte alta del río. El Bajo-Mississippí
era de nuestro Comandante, pero una fortaleza irreductible, la de Vicksburg,
separaba ahora las dos escuadras nordistas. Farragut debería pasar por
delante de las formidables baterías costeras de la ciudad y unirse a la flota
del Norte para reforzarla y operar conjuntamente.
El 28 de Junio de 1862, a las 3 de
la mañana, mientras el Capitán Porter con 6 cañoneras y 16 bombardas cubría
de proyectiles las obras en avanzada que defendían esta plaza, Farragut
remontó el río con 5 corbetas y 6 cañoneras, todas totalmente desprovistas
de coraza, bajo el fuego de las baterías que montaba la orilla izquierda; 3
cañoneras tuvieron que regresar a medio camino, pero los restantes barcos
forzaron el paso contestando al fuego sudista y logrando reunirse con la
escuadra de Davis en el Norte.
Habían transcurrido tres semanas y
los navíos de Farragut se encontraban en una inactividad forzada, debida en
parte al alejamiento de las tropas que le habían ordenado secundar, cuando un
navío acorazado, el "Arkansas", construido por los confederados
sobre uno de los afluentes del Mississippí, les atacó súbitamente el 15 de
julio; sin haberles logrado causar ningún daño descendió el blindado en
ayuda de Vicksburg. Farragut se dio cuenta, no obstante, del peligro
considerable que este nuevo adversario representaba para sus compatriotas del
Bajo-Mississippí, por lo que fuerza nuevamente el paso de Vicksburg y
persigue al "Arkansas" hasta sus últimos refugios. El 5 de agosto,
el "Arkansas" tiene un grave encuentro con el navío federal "Essex",
el cual le produce graves averías en las máquinas, incendiándose cerca de
Baton-Rouge.
Las operaciones continúan y los
navíos de Farragut, en el Golfo de México, secundan de la manera más activa
a las tropas de la Unión que operan en aquella zona. Pero, a finales del año
1862, la marina federal sufre su primer desastre por efecto de los torpedos
enemigos: el 12 de diciembre, 4 de sus cañoneras regresaban de atacar una
batería confederada sobre la ribera del Yazoo, cuando una de ellas, la
"Cairo", se encontró con uno de estos artefactos submarinos que
navegaba entre dos aguas; fue desfondada por la explosión que produjo el
choque y se hundió antes de cinco minutos.
Las operaciones fluviales entorno a
Vicksburg continuaban en el año 1863 sin que esta localidad hubiera caído aún
en manos de la Unión, pese al intento de toma que se realizara, con la ayuda
de la flota de Farragut, por parte de un ejército de 30.000 hombres el 29 de
Diciembre de 1862.
En este nuevo año de guerra,
Farragut es ascendido a Contraalmirante en recompensa por su acción de Nueva
Orleans; él, por su parte, continua sus operaciones remontando las riberas
entre Vicksburg y Baton Rouge, destruyendo las pequeñas baterías
confederadas, cañoneando las que vuelven a levantar y transportando y
protegiendo en todas sus costas las tropas propias. Los sudistas, por su
parte, no están tampoco inactivos: no solamente han acrecentado este año en
mucho las defensas de Vicksburg sino que sobre el punto del bajo Mississippí,
Port-Hudson, están levantado una nueva y redoblada fortaleza que les permitirá
el dominio de toda la parte del gran río comprometida entre estas dos plazas.
Es entonces cuando el Gabinete de Washington decide que el General Banks, con
un pequeño ejército, y el Contralmirante Farragut, con los navíos de que
dispone, tomen la nueva fortaleza confederada.
El 14 de marzo de 1863, a las 11 de
la noche, mientras que 6 bombardas protegidas por la fragata "Essex"
lanzan sus proyectiles sobre Port-Hudson, el ya Contraalmirante remonta el río
e intenta forzar el peligroso paso con 7 navíos de madera, 4 corbetas y 3 cañoneras,
estas últimas amarradas a lo largo de las primeras y del lado menos expuesto
al fuego enemigo. La corbeta de Farragut, la "Hartford", y la cañonera
atada a su flanco, la "Albatros", consiguen atravesar el fuego de
las baterías confederadas, pero los otros navíos deben renunciar después de
haber sufrido un duro castigo; uno de ellos, la corbeta "Mississippí",
encalló y fue incendiada por su propia tripulación. Banks, por su parte, no
podía intentar nada serio ante la presencia de las formidables defensas del
enemigo.
Sin tener en cuenta su aislamiento,
Farragut remontó el río hasta Vicksburg. Informado de su situación en esta
plaza, Porter da orden a 2 pequeños acorazados de su flotilla para que
desciendan el Mississippí al encuentro de Farragut. Cuando lo intentan caen
bajo el fuego de las baterías confederadas: uno de ellos fue acribillado
largamente por los proyectiles y la metralla del enemigo; al otro, al "Switzerland",
se le acabó el carbón de las calderas, pero ambos lograron por fin reunirse
con la "Hartford" y la "Albatros" gracias a que estas les
salieron al encuentro.