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La escuadra norteamericana del
Mediterráneo permaneció operacional en este mar hasta el año de 1820, que es
cuando David Farragut regresa a puerto estadounidense
Enterado de la
muerte de su padre, renunciará el marino a los bienes de su familia en favor de
sus hermanos, y permanecerá la mayor parte del tiempo embarcado, siempre que
puede hacia el Mediterráneo.
Algunos autores afirman que, ya en
su primera visita, en 1816, Farragut había recibido invitaciones de personas
del interior de la isla de Menorca que decían ser parientes suyos. Cuando era
muchacho no se había preocupado mucho en buscarlos; pero más tarde se interesó
más y más sobre su origen y el de su familia
Cuando apenas contaba 18 años fue
nombrado interinamente teniente de navío de la brigantina "Shark"
con la que arribó a Menorca en la primavera de 1819.
Durante el año 1822 es asignado
nuevamente como Oficial Subalterno a las ordenes de Porter, en la "Flota
Mosquito", con quien combatió a los piratas de las Indias Occidentales en
el mar de las Antillas, consiguiendo batir al cabo de un año a uno de los
hermanos Laffite, muy temidos en el Golfo de México. Acabada la campaña, en
1823, contrajo matrimonio en Norfolk, Virginia, con Susana C. Marchant, el 24 de
septiembre.
Pasó a la efectividad, en el cargo
de Teniente de Navío, el 13 de Enero de 1825, lo cual significaba poder
comandar cualquier barco de guerra de similares características a una fragata;
tenía entonces 24 años de edad. Así, en agosto de ese mismo año, es asignado
a la fragata "Brandywine", de 44 cañones, como comandante efectivo de
su primera nave.
En ese mes le es encomendada la
misión de conducir al General Marqués de Lafayette a Francia, importante honor
y evento que, consta, aprovechó David para recalar en Menorca y pasearse
nuevamente por el país de su padre:
Efectivamente, el 9 de septiembre
se hizo a la mar la "Brandywine", desde Potomac con rumbo a Europa, y
este buque, considerado como uno de los más veleros de la Marina estadounidense
de su época, parece ser que en la travesía del Atlántico logró alcanzar
velocidades de 16 millas por hora.
Terminada su comisión pasó, con
su Navío, a incorporarse a las fuerzas navales del Mediterráneo, y el 28 de
noviembre entró en Mahón. Aquí seguía en Enero de 1826, junto con el resto
de la escuadra estadounidense
Esta sería la penúltima oportunidad que
David tendría en su vida para visitar la tierra de sus antepasados; hasta ahora
lo hizo de una forma casi anónima, entablando cierta relación con algún isleño,
la próxima y última vez que volviera habría de ser de una forma menos
desconocida.
Parece ser que, de sus
visitas y de las amistades que mantuvo en ellas, Farragut logró reunir algunos
documentos que hacían referencia a sus ancestros de origen español, en
concreto a Pedro Ferragut, el noble Navarro que acompañó a Jaime I en la
conquista de las Baleares los cuales conservó, con cuidadoso orgullo,
durante el resto de su vida.