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Físicamente agotado, el 4 de Junio
de 1817, en Point-Plaguet, Pascaguola, a los 63 años de edad, se extinguió
la vida de aquel ciudadelano de noble alma y recio temple que se llamó Jorge
Ferragut Mesquida. El espíritu de aquel español formidable, de aquel colono
y soldado que entregó toda su vida a la idea de crear la más colosal nación
que la humanidad a visto, no acabó con él; continuó multiplicado y
engrandecido por su hijo, que ya daba muestras preclaras de lo que llegaría a
ser.
A él le había dejado escrito, en
la Biblia que nunca abandonó, el que fue su último pensamiento, la imagen de
su principio.
-Hijo mío. Tu padre nació en la
isla de Menorca, en el Mediterráneo.
La tierra americana recibió
amorosamente los restos de quien tanto se esforzó por su grandeza, y amigos y
compañeros, prohombres nacionales como el General Jackson, -que más tarde fue
Presidente de los EE.UU.-, lloraron sinceramente su muerte.
Con el tiempo, el ya Almirante
David Farragut, declararía sobre su padre:
..."Sé que mi padre fue
oficial en la lucha revolucionaria por nuestra independencia; pero no sé,
propiamente dicho, si pertenecía a la Marina o al Ejército. De hecho sus
misiones fueron varias y distintas, como puede deducirse de su carácter,
disposición e inteligencia; inquieto, valiente y con deseos de destacarse. A
veces nos hablaba de sus tiempos de Oficial de la Armada. Siempre, ya fuera como
marino, ya como Oficial, ya como Alcalde de Calvario, en el Estado de Tennessee,
lo hacia con su carácter novelesco. Acompañó a dos caballeros, Mac Kay y Ogen,
en una expedición para deslindar tierras, de reconocimiento y para aposentar
colonos en una parte de este Estado, donde vivieron por algún tiempo en una
cabaña de troncos de árbol. Cuando el país fue más densamente poblado se casó
con Miss Elizabeth Shine, de la Carolina del Norte, y se estableció en
Tennessee como agricultor."
David, que no conocía a su padre
sino de sus recuerdos de niño, no andaba desencaminado con sus suposiciones,
pues Jorge Ferragut había llegado a ser efectivamente Capitán de Infantería,
Comandante de Artillería y Mayor de Caballería; en marzo de 1807 era
"Master", Capitán de barco, graduación que alcanzó también durante
la Guerra de Independencia y con la que sirvió en el mar en la de 1812, retirándose
en 1814, una vez terminado el conflicto, a los cincuenta y nueve años de edad.
Además, tuvo el orgullo de dar a su patria adoptiva su segundo hijo, David, que
habría de distinguirse tanto en la defensa y afianzamiento de la Unión que
él había contribuido a crear.
Su vida fue rica en
aventuras, como la de los antiguos españoles, descubridores y conquistadores de
América; mereciendo bien ser poseedor del sobrenombre que legó a su hijo