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En 1809, padre e hijos se trasladan a
Pascaguola, Mississippí, donde nuestro ciudadelano sigue desarrollando las
funciones propias de su empleo en la marina de los Estados Unidos.
En 1810, dos años después de los
dolorosos sucesos de Nueva Orleans, un hijo del difunto Porter visitó a la
familia Ferragut con objeto de demostrarles su agradecimiento por la
asistencia prestada a su fallecido padre. Su nombre era David Porter, Oficial
de la Marina de guerra norteamericana. En aquel año, nuestro David Farragut
contaba con nueve de edad. El Oficial Porter pasó unos días con la familia
Ferragut y, al llegar la hora de su marcha, solicitó apadrinar al jovencito
David (una especie de adopción) para encauzarlo en la carrera naval. Jorge
accedió y David Glasgow marchó con su protector.
Era casi niño, el joven Farragut,
cuando ingresó en el mismo cuerpo que su padre y que Porter, con la condición
militar de "midshipman" (aspirante).
En 1811, el ya célebre Capitán
Porter fue designado para el mando de la fragata "Essex", embarcando
con él a nuestro joven Farragut en su calidad de guardiamarina (aspirante a
Oficial), no ciertamente para allanarle su carrera, sino para someterle a
duras pruebas y hacer de él un bravo marino.
Por aquel entonces las relaciones
entre los EE.UU. e Inglaterra no eran nada amistosas. En la nochebuena del
mismo año, de 1811, dos buques ingleses atacaron al "Essex", en el
que iba el cadete David Farragut. Este y otros sucesos condujeron a una guerra
con la Gran Bretaña en junio de 1812
Durante esta guerra, la fragata
"Essex", comandada por el Capitán Porter y con el aspirante
Farragut a bordo, se haría famosa por sus incursiones audaces y ataques por
sorpresa contra barcos enemigos.
El navío de Porter se hizo a la
vela en Octubre de 1812 para reunirse, a la altura de la isla Santa Catalina,
en Brasil, con la "Constitution" y el "Hornet"; no encontrándolos,
Porter resolvió obrar por su cuenta y siguiendo su propia iniciativa
La
"Essex" bordeó la América del Sur para entorpecer el comercio inglés,
luchando durante tres semanas con las tempestades del cabo de Hornos y
capturando numerosas presas que navegaban por aguas sudamericanas,
principalmente balleneros ingleses, entre ellas el "Greenwich" y la
"Georgina", y el navío inglés "Atlantic" de 20 cañones;
también recuperó el buque norteamericano "Barclay", que antes había
sido apresado por los británicos.
Porter confió el mando de los navíos
abordados a sus oficiales y, faltándole, hubo de recurrir a los aspirantes
que llevaba a bordo, dando el mando del "Barclay" al guardiamarina
Farragut que contaba entonces trece años; quedó a su lado el anterior Capitán,
quien afirmó, al retirarse Porter, que "conduciría el buque a Nueva
Zelanda y no a Valparaíso como le habían ordenado". Farragut hubo de
resolver la cuestión "sur le champ", sin intimidarse y con una
energía impropia de su edad: se atrajo al segundo de abordo y amenazó al
Capitán con hacer que lo arrojasen al agua si no deponía su actitud. Este último
debió de reconsiderar su postura, pues el "Barclay" llegó a
Valparaíso. Así, a pesar de sus pocos años, dio David la primera prueba de
su sangre fría, haciéndose dueño del barco y tripulación que condujo sin más
novedad hasta su destino.
Finalmente, las intrépidas
excursiones de la "Essex" acabaron en tragedia: El eco de las
proezas realizadas por el Capitán Porter y sus hombres había llegado al
Almirantazgo inglés de la Gran Bretaña, que envió para encontrarlos,
perseguirlos y combatirlos, a la fragata "Phebea, de 52 cañones, con las
corbetas "Querube" y "Racoon", de 28 piezas cada una. Dos
de estos buques británicos, la "Phebea" y el "Querube",
sorprendieron a la fragata de Porter anclada en el puerto de Valparaíso, en
Enero de 1814; largamente cañoneada, en desigual combate fue reducido a
astillas el famoso barco. La pérdida del buque y de 152 marinos fue el epílogo
del "Essex"
Afortunadamente entre los 75 heridos salvados se
encontraban Porter y el cadete Farragut, el cual demostró, como su Capitán,
una eficiente capacidad combativa y una bravura sin par.
Existe un diario, de Farragut, en
donde este reflejó los incidentes y combates de esta jornada:
"Me acuerdo perfectamente
-escribe- de los sentimientos de terror que la proximidad de los navíos
enemigos despertó en mi joven espíritu: podía discernir tan claro como era
posible en las caras de los que estaban cerca de mí que nuestro caso era
desesperado. Era igualmente cierto que estábamos dispuestos a morir al lado de
los cañones antes que rendirnos. Creo que éste era el pensamiento de cada uno
de la tripulación."
-Termina el párrafo diciendo:
"Como era evidente que la fragata iba a naufragar, se decidió la rendición
para salvar a los heridos; y a las dieciocho horas treinta, del 28 de Marzo de
1814, Porter dio la dolorosa orden de arriar la bandera."
Mientras tanto, todavía no había
acabado la aventura para el padre de David Glasgow. La aventura, su amiga fiel,
que no le había abandonado en toda su vida y que, en todo cuanto a ella le
incumbió, le proporcionó la suerte que él siempre había esperado, llamó
también esta vez al soldado que contaba entonces con 58 años de edad, cuando
se declaraba la segunda guerra contra Inglaterra; aún se encontraba apto para
el servicio y al mando de un navío de la marina estadounidense, posiblemente en
su cargo de patrón de buque auxiliar de la escuadra. En su puesto, sobre el
primer puente, participó en la contienda hasta la firma del tratado de paz,
1814.
Su primer hijo, William Farragut,
también intervino en esta guerra, como el resto de la familia, siendo Oficial
de la Marina.
En el mismo año, el del final de
las hostilidades, 1814, David Porter y el joven David Farragut son puestos en
libertad por los ingleses, bajo su palabra de honor de no volver a combatirles;
poco tiempo después se firmó el tratado de paz.
Ya regresados a Norteamérica, el
Capitán David Porter creyó conveniente dar a conocer al Ministro de la Marina
las pruebas que de inteligencia y valor había dado su "midshipman",
David Glasgow Farragut, bajo su mando durante el transcurso de la campaña naval
en Sudamérica. David es desembarcado y amplia estudios teóricos en tierra por
período de dos años, en la Escuela Naval de Chester
en donde se le
promueve al empleo de Oficial Subalterno. En 1816, ya como profesional, es
destinado a la fragata "Independence", que se prepara para proteger el
comercio marítimo norteamericano de una posible confrontación entre la Europa
cristiana y Argel; pero se firmaron las paces con el Bey antes de que la nueva
fragata de Farragut llegara a su zona de operaciones, el Mediterráneo.
Ese mismo año, el de 1816, la
"Independence" y el resto de su escuadra, que habían quedado en la
Zona, recalan en el puerto de Mahón; Farragut efectúa así su primera visita a
Menorca, a la isla en el Mediterráneo que su padre le describió; las unidades
norteamericanas permanecerán de invernada, ancladas en la bocana del puerto,
hasta la primavera.
Parece ser que en este
viaje el joven marino se captó la amistad del capitán Carlos Folsom, quien
poco tiempo después fue nombrado cónsul en Túnez; durante este período le
llevó consigo y se ocupó de darle los conocimientos teóricos que aún no poseía.