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Algunos autores creen que el joven
Ferragut, que a la sazón contaría en 1768 con unos 13 años de edad, marchó
a América formando parte de la citada expedición de menorquines emigrantes,
y que de la Florida pasase, ocho años más tarde, a Norteamérica, en 1776.
Sin embargo, lo más probable es que no fuera así, ya que, según esta teoría,
debería haber abandonado la isla de Menorca en ese año, 1768, en clara
contradicción con lo que el mismo Jorge dejó escrito en su Biblia: "...
y dejó aquella isla el 2 de Abril de 1772...".
Creían, los que apoyaban esta teoría,
que marchó en compañía de sus padres; mas a pesar de las reiteradas
diligencias que llevaron a cabo don Rafael Oleo, primero, y don Francisco Hernández
Sanz, después, nada lograron averiguar excepto que empezó su carrera militar
en el Norte de América cuando contaba 21 años de edad, en 1776, y este dato
solo por constancia en la historia inglesa. Por otra parte, resulta muy difícil
creer en el hecho de que emigrara aisladamente, con tan escasa edad, a
sabiendas de los riesgos y peligros del viaje y del indómito territorio que
encontraría allá; ya que, aún hoy en día, no se ha encontrado constancia
documental de que sus padres viajaran con él.
Sea como fuere, sin saber aún el
cómo ni el por qué, sabemos por su escrito que llegó a esas tierras en Marzo
de 1776, con 21 años de edad; él en plena juventud, y el territorio colono
-"las trece colonias"- en plena declaración de independencia, con
la consiguiente entrada en guerra contra Inglaterra.
ACONTECIMIENTOS INTERNACIONALES DESDE EL TRATADO DE
PARÍS HASTA EL AÑO 1776.
La Guerra de los Siete Años había
consagrado la supremacía naval de Inglaterra, mas desde el momento en que
ella obtuvo el triunfo se encontró frente a un nuevo y grave problema.
La mayor parte de los colonos
ingleses de América eran descendientes de familias expatriadas con motivo de
persecuciones religiosas y que, por tanto, no sentían una gran estima hacia
su madre patria. Si hasta entonces habían soportado la autoridad de
Inglaterra era porque habían necesitado de su poder para apoyarles en sus
reyertas con los colonos franceses del Canadá y la Luisiana y con los españoles
de la Florida. Pero, al apoderarse Inglaterra de la Florida y el Canadá, e
interrumpir las comunicaciones con la Luisiana, todo cambió, y aquella
necesidad de apoyo desapareció. Inglaterra se encontró frente a un pueblo
numeroso, enérgico, establecido sobre una tierra fecunda y convencido de que
la presencia inglesa no era indispensable.
La prohibición, por parte de
Inglaterra, de que las trece colonias comerciaran directamente con otras
naciones, y el impuesto del timbre
votado por el parlamento británico en
1765, tasa que los colonos se negaron a pagar, constituyó el detonante que
puso frente a frente "el espíritu de la joven América contra el
colonial espíritu de la Gran Bretaña"
A este conflicto se sumo el
del té, en 1773
dando origen a la revolución de 1775 y a la evacuación
de Boston por los ingleses en 1776
Durante el mismo año, 1776,
Inglaterra, con un ejército mercenario y su poderío naval, iniciaba la
ofensiva.
LLEGADA DE JORGE, MARZO DE 1776.
Precisamente, se da la extraña
coincidencia de que es en la primavera del año 1776, la misma fecha en que
dice Jorge Ferragut llegar a América, en la que determinó el gobierno inglés
reducir, por medio de una poderosa escuadra combinada, las colonias del Sur de
la Virginia a la obediencia, y apoderarse de la ciudad de Nueva York.
El primer plan de los ingleses se
estrelló miserablemente contra la vigilancia de los americanos, que
derrotaron tan completamente a las fuerzas británicas junto al río del Cabo
Fear que, fuera de las invasiones de las hordas indias, quedaron las colonias
meridionales libres de ataques enemigos por el espacio de dos años y medio.
Teniendo en cuenta las buenas
relaciones que los padres de Jorge, Antonio y Juana, mantenían con las
autoridades británicas de la isla de Menorca, hasta el punto de que el General
Bayle había actuado como testigo de su boda en 1750; y dada la condición de
marino del padre (recordemos que se dice que con patente inglesa de corso), y de
los estudios realizados por el hijo, Jorge, dentro de la segunda dominación
inglesa; entra en el campo de la hipótesis el que Jorge Ferragut, reclutado o
enganchado, formara parte de la expedición de castigo enviada al río Cabo Fear
por los ingleses. Y que después de la derrota, por circunstancias o ideales,
expusiese su voluntad de pasar a engrosar las filas del ejército rebelde,
siendo aceptado por su General, caso muy frecuente en este tipo de guerras en
todos los tiempos.
Jefferson, que representaba a la
Virginia, presentó la Declaración de Independencia al Congreso americano el 28
de junio de 1776, y el 4 de julio quedó decidida la separación definitiva de
Inglaterra. Es en este célebre documento, hablando del rey de Inglaterra, donde
se dice: "Ahora mismo envía acá numerosas huestes de mercenarios
extranjeros para rematar la obra de muerte, de destrucción y tiranía que empezó
con actos de crueldad y de alevosía que difícilmente encuentran semejantes en
los tiempos más bárbaros de la humanidad y que son indignos del jefe de una
nación culta."
Sin embargo, el único hecho
documentado es que corría el mes de Marzo de 1776 cuando Jorge Ferragut llegó
al Norte de América, y en ella hervía la revolución. Contaba entonces el
muchacho con 21 años, escasamente, y algún impulso le obligó a hacer causa
común con los colonistas en su lucha por la libertad. Y lo cierto es que
combatió al lado de los independentistas, contra los ingleses, por unos ideales
que consideró suyos propios desde el principio: ya que hubo otros, americanos
autóctonos, que continuaron fieles al gobierno británico, que rehusaron toda
lucha en su contra, o bien que simplemente desertaron de las filas de su propio
ejército. Es por esta misma causa que Piedrabuena dice que parece ser la
realidad que peleó, precisamente desde un primer momento, a las ordenes
directas de Washington, a quién se asegura que salvó la vida en la batalla de
Cowpens.
Mientras, tanto el gobierno francés
como el español enviaban numerosos
buques con voluntarios, fusiles, cañones, morteros y vestuario, al auxilio de
las colonias unidas, a fin de proteger desde los primeros momentos, aunque en
secreto, a los colonos americanos.
También, en uno de estos navíos,
muy bien podría haberse embarcado nuestro Jorge, en 1776, desde Barcelona
-lugar donde lo sitúa el autor Florit Piedrabuena en el intervalo de 1772 a
1776, tiempo igualmente apuntado por el mismo padre del Almirante Farragut en su
Biblia- llevado allí por su afán de aventura.
En el mes de Abril de 1777, un año
después que Jorge Ferragut, el Marqués de Lafayette también pasó a América
en un buque armado a sus expensas, acompañado de una partida de nobles
franceses, partidarios entusiastas de la joven república enemiga de Inglaterra.
Entre los compañeros de Lafayette, y en otros barcos, se encontraban el alemán
titulado barón de Kalb y el barón de Steuben, oficial prusiano.
El Congreso nombraría a Lafayette
Jefe del Estado Mayor del General en Jefe, George Washington.