Como hemos visto, hacia mediados
del siglo XVIII, Inglaterra no consideraba a Menorca como una poética isla
"perdida en medio del mar", como últimamente se la califica; por
contra tenía en cuenta su posición estratégica en el Mediterráneo
Occidental, y la seguridad de sus puertos era cosa bien conocida por esta nación.
Así, en pleno desarrollo de su política
naval, los ingleses protegieron la flota comercial de Menorca, principalmente
durante la Guerra de los Siete Años (1739-1748), armando en corso numerosas
embarcaciones isleñas enarboladas con el pabellón de su Graciosa Majestad,
con tripulaciones reclutadas no sólo entre los menorquines, sino también en
diversos países mediterráneos.
En esta época es cuando se sitúa,
por razón de su profesión y de las referidas circunstancias, la venida a
Ciudadela de Menorca del marinero
Antonio Ferragut Guitart, abuelo del Almirante y que nació en Sineu
(Mallorca), hijo de los palmesanos Jorge Ferragut y Ursula Guitart, consortes.
Se estableció y contrajo
matrimonio, el 7 de febrero de 1750
con Juana Mesquida Bagur, natural de
la ciudad, doncella hija de Juan Mesquida y de Juana Bagur su esposa, ambos
padres también naturales de Ciudadela. En la ceremonia actuaron como testigos
de boda los magníficos señores Don Gabriel Martorell, Bayle, General inglés
de la Isla, y Don Bernardo Olives, Jurado Militar.
De la condición elevada de los
testigos se desprende que el marinero Antonio Ferragut había logrado con su
profesión marinera un puesto distinguido en la sociedad ciudadelana de aquel
tiempo, o, por otra parte, que no fuera, como se ha creído, un simple
"marinero", sino más bien un destacado marino, "cadete o
guardiamarina" citan algunos autores, investido de algún cargo
importante con el tiempo; también podría deducirse que, por un casamiento favorable, emparentó con una familia de buena
posición local.
Como
primer y, al parecer, único hijo de este matrimonio, nació en Ciudadela,
cinco años después, un niño al que pusieron por nombre Jorge, como su
abuelo; este niño, ya de joven, emigraría al Nuevo Continente, a América,
donde después de muchas aventuras sería padre de David Glasgow Farragut
Shine, el primer Almirante de los Estados Unidos.